¿Qué es la pobreza?

Es mucho más que no tener dinero.

Algo mucho, mucho más tremendo. No tener esperanza, no saberse con derecho a la dignidad, no haber disfrutado de la libertad que da la cultura y el poder del pensamiento propio, no saber de las grandes capacidades que tenemos por el solo hecho de ser seres humanos, siendo presos del prejuicio sobre las capacidades propias y de las de los otros, no percibir la gran oportunidad de dar a los demás, aún en las condiciones más difíciles.

Hoy me compartió mi mamá este video. Me encantó tanto que no he perdido un instante en compartirlo con ustedes. Y me quedo con la gran reflexión: “Para poder dar algo, no es necesario que tengas algo en el bolsillo; lo único que necesitas es realmente querer ayudar a alguien”.

Seguro habría quienes sentirían que por fin su sed de poder y riqueza se sentirían satisfechos (pienso -por ejemplo- en aquellos señores de la guerra), aunque tal vez ellos mismos se frustarían en encontrarse solos y no contar con nadie que percibiera su “grandeza”. Esto sería muestra, como se supondría a primera vista, de que uno de los principales motivos del afán por acumular no es sólo es disfrutar para sí, sino hacer evidente cuán afortunados son al disfrutar de la posesión.

En fin, dejo esta pieza aquí para imaginar al respecto e ir disfrutando el viernes…