Impaciencia

¿Quién no ha sentido la enorme emoción de dar un obsequio?

Y por supuesto no me refiero a los comprados, sino a los que uno ha hecho con cariño. En estas fechas recuerdo que contábamos los días mis hermanos y yo para hacer las tarjetas de navidad que regalaríamos a nuestros amigos y familia. Eran de cartón, pintados con acuarela y plumones y cada uno era distinto. Sí, o sé seguro que no eran espectaculares o tan “perfectos” como los que venden por millares en los almacenes, pero de que llevaban nuestro corazón impreso, de eso no hay duda..

Y es cierto lo que dicen: Nadie te puede quitar lo que diste…

Un abrazo y ¡Feliz Navidad!

Galletas Hänsvi: de la Gloria para tí

Bueno, no es que sea Gloria quien las hornea, sino la mismísima Chef Sombraverde…  se ganan el nombre de llegadas de la Gloria porque al probarlas simplemente te volverás loco de gusto (principalmente si eres un fanático del chocolate como yo).  Imagina: chocolate amargo, crujientes pero no duras, con poca azúcar y en diseños actuales y festivos, horneadas justo unas horas antes de comer y con incrustaciones de chocolate!.

¿Acaso los chocolate-maniacos como yo podríamos pedir algo más?