Hace dos años, de madrugada

Hoy, justamente a las 5.15 de la mañana hace dos años se abrió el telón para la aparición de Pascual en nuestra vida. Después de casi 9 horas de ires y venires, pues nada… el Doctor decidió que lo mejor era rescatarlo. Después de tanto esfuerzo, recién pasada por el bisturí, te ví por primera vez: tan precioso como sólo una mamá puede ver a su hijito (bueno, para ser precisa, la guapura era  evidente, hasta para los que no eran tus papás).

Desde entonces, la alegría, el miedo, la felicidad, las precauciones, el orgullo y tantas otras emociones nos han acompañado día y noche, haciendo de nuestra vida una aventura estupenda e inolvidable.

¡Gracias a Dios por tí, hijito!

Aquí pongo un pedazo de película que me recuerda mucho la emoción del Rey de nuestra casa al ver a su pequeñito recién nacido: