Con los años que me quedan

…los voy a dedicar a tí, como lo he venido haciendo desde hace ya 10 años.

Si Vida Mía. Durante todo este tiempo he confirmado cada día que tienes muchas virtudes: inteligencia, compromiso, audacia, espíritu analítico, lealtad, cariño, sensibilidad, precisión, generosidad y sobre todas las cosas siempre me has apoyado.  Combinación de cualidades  que muchos, pero muchísimos hombres quisieran en sus parejas.

Por eso, en estos primeros 10 años que cumplimos nuestra aventura de vivir juntos,  no me arrepiento de haberla vivido contigo; porque no nos cansamos de platicar, ya sea de temas de interés tuyos, míos o de ambos..  o disfrutamos de ocasiones tan magníficas y sencillas como ver un atardecer juntos.

Nuestra primer cita… ¿Te acuerdas ?

No olvido la primera vez que estuviste en casa de mis papás. Por emoción no te soltaba de la mano para poder comer.

¿Y años después? El nerviosismo que me invadió  porque todo no fuera a pasar de acuerdo a lo planeado al momento de la Ceremonia para Pedir tu Mano.  Aún no se me olvida.

¿Recuerdas todos los preparativos para la boda y además el trabajo que simultáneamente hicimos para tener nuestra propia casa con muebles y servicios? ya estaba lista, esperándonos al regreso de nuestra Luna de Miel… ¡Ay que días!

Desde el principio hemos vivido emociones fuertes… Por ejemplo, el mismo día que nos casamos en Tepo y  después nos llevo mi primo a la reunión ¡En un auto de último modelo pero que se quedó sin frenos en la autopista! Sólo después comentamos el punto de que se nos hacía raro el hecho de que iba despacito, despacito y por la lateral, sin saber que estábamos en graves aprietos…

No imaginábamos entonces que encontraríamos grandes amigos en nuestro nuevo hogar; que como todo en la vida -con altas y bajas- hemos podido conservar a la fecha.

Nunca olvidaré el viaje que hicimos al otro lado del charco  porque era una gran ilusión y sobre todo porque tu estuviste conmigo. Gracias por hacerme tan feliz

¿Te acuerdas cuando construimos la oficina en nuestra casa  y tú tuviste que lidiar con todos los obstáculos porque yo todavía no trabajaba aquí? ¡Cuánto cambiaron nuestras vidas al momento de decir montar nuestra propia oficina en nuestra casa, con todos  nuestros miedos, agustias  y ansiedades que esto pode provocar! ¡Muchas gracias por afrontar el reto!

¿Recuerdas aquel día donde pensamos que el mundo se acababa por el torbellino que ocurrió en mes de agosto y nomás veíamos cómo volaban tinacos y ramas y tejados?. ¡Qué miedo!.  O cuando fuiste a una estación de radio como locutrora invitada  a presentar una selección de discos seleccionados, según nuestro modo de ver como los mejores para un programa de Jazz.  Do you remember?

Todavía me acuerdo de la risa que a todo mundo le dió el momento en que fue elegido como el afortunado padrino de un ahijado ya bastante grandecito y cuando nos formaron en la iglesia el Padre estaba terco en que yo era el ahijado por ser de menor estatura.  ¡Jajaja!

Ahora bien, también hemos tenido episodios eléctricos, como cuando me puse a plantar algunas plantas fuera de la casa y le pegué alcable de la luz, dejando a toda la cerrada sin energía. ¡Qué pena! Pero bien valió la sonrojada nomás por ver nuestras lantanas cada primavera.

Eso si te puedo asegurar que -al menos- aburrida no has estado durante estos 10 años, y para muestra un botón: la locura de ser Guías culturales en el museo. ¿Qué te pareció?  Después de trabajar a tope toda la semana, levantarnos todos los domingos muy tempranito durante más de un año para llegar a tiempo al Museo de San Ildefonso y dar nuestra visitas. ¡Vaya que si eramos caras duras para el cansancio!

¿Y que me dices de nuestra asistencia a Zumba los martes y jueves donde el único varón era tu servilleta?  ¡Nos la pasamos súper!

¡Hay mi Niñita! Cuánto gozo poder comentar un libro contigo, analizar juntos una noticia o  tan solo simplemente escuchar nuestra música que nos hace disfrutar sensaciones que difícilmente otros entendrían. Nous sommes bons vivants.

Ya en últimas fechas, decidir vivir la locura de visitar Tlacotalpan y Nanciyaga embarazados. ¡Pure vie!

No puedo dejar de mencionar esta últma etapa luminosa de nuestras vidas: La Era Pascualito. ¡Gracias Dios por nuestro hijo y por permitirlos vivirla!

Por todo esto y muchas otras  viviencias que hemos tenido juntos durante todo este tiempo de matrimonio; me gustaría refrendar por escrito mi lealtad hacia ti y decirte que eres el Amor de mi vida.

Simplente TE AMO.

Como dice nuestro poeta: ¡Codo a codo somos mucho mas que dos!

¡ FELIZ ANIVERSARIO VIDA MÍA !