Juego de niños

No estoy muy segura de qué tan provechoso sea para un niño de dos años y medio saber la tabla periódica, pero lo que me encanta es la idea de que el aprendizaje es mucho más efectivo (y divertido) si es un juego. Sabrá Dios si cuando este muchacho vaya a la secundaria se los sabrá tan bien… (espero que sí, para orgullo de su padre); lo que puedo apostar es que nunca olvidará los buenos momentos en que jugaba con él.