Ah, quien pudiera…

Después de escuchar lo bien que le fue a la familia en su visita a mi Abuelita en Xalapa, no me queda sino hacer planes hasta para fin de mes. 

Con la operación de Doña Lilia, el trabajo se acumula y tengo que hacer un ejercicio de desdoblamiento para ser Mamá y Webmaster de tiempo completo, de manera simultánea. Gracias a Dios por Bety, que es un apoyo para tener 3 horas de lleno en mi trabajo por la tarde, por lo que dejo para entonces los proyectos que demandan más concentración.

Mientras tanto, Pascualito y yo compartimos un rato pantalla: Sentado en mi regazo él ve sus videos de colores, mientras que en la mitad restante termino un sitio…

Dejaré para mis 2 minutos de tranquilidad la ilusión de que estoy en el patio de mi Abue, bajo el árbol, viendo el navegar de las nubes hinchadas de agua, mientras escucho una de mis canciones preferidas.

Por cierto, el grupo que la canta en este corto es Tlen Huicani, frase náhuatl que significa “Los Cantores”