Adiós, querido Galeano

Hoy la mañana fue hermosa. Los pájaros del parque vecino despertaron especialmente contentos. Probablemente ellos sabían ya que el espíritu de Galeano volaría libre de los años y pleno en la luz.

Nosotros, quienes apenas tratamos de hacer crecer nuestras alas lo echaremos mucho de menos… el mundo necesita más que nunca humanos incluyentes, amantes de sus prójimos, con alegría por vivir.

Aquí un pedacito de Galeano: