Apenas ayer tuve la fortuna de encontrar este corto y con gusto lo comparto con ustedes. Me hizo resonar algo adentro… para meditar profundo sobre nuestras elecciones de crianza con los hijitos.

“Alike” es un cortometraje animado dirigido por Daniel Martínez Lara y Rafa Cano Méndez
alike.es

Alike short film from psl on Vimeo.

¿Te imaginas cómo sería un mundo sin maestros? ¿Qué sería tu vida sin maestros? ¿Recuerdas cómo cambió tu vida tu mejor maestro?

¿Qué tiene en común un niño de 8 años, los sistemas rígidos escolares, las letras bailarinas y la vocación de un maestro?

Bueno, pues para descubrirlo les recomendamos ver la película “Taare Zameen Par” (Estrellas en la tierra), película de la India selección oficial de la India para los Premios Óscar de 2007.

Esta historia se centra en la necesidad de comprender que todos los niños son distintos y maravillosos. Que este mundo está inmerso en una eterna carrera competitiva continua, provocando que –en su vorágine- la verdadera belleza pase inadvertida a nuestros ojos. Es una historia larguita (2h 39min), pero –en lo personal- nos ha encantado.

Cuando la vimos, recordamos a todos los maestros que en realidad dejaron huella profunda en nuestra vida y descubrimos que fueron los que en enseñaban con alegría, vocación, compromiso, con el genuino fin de enriquecer el espíritu del ser humano que tenían frente a sí; encontramos maestros verdaderos en nuestros padres, profesores, amigos, vecinos, medios públicos (como @Radiombligo y @Radioeducacion) o simplemente aquellas personas con que cruzamos alguna vez y dejaron alguna enseñanza profunda en nuestra vida.

¡Un hermoso recuerdo para los humanos que -aún sin saberlo- van por la vida enseñando amorosamente a sus semejantes!

Encontré un documento que me ha parecido de lo más interesante… Tantas veces, mientras leía el temario de Matemáticas la única razón que parecía existir para aprender Cálculo Diferencial I es que era necesario cursarla para acceder a Cálculo Diferencial II.

Sin temor a equivocarme, podría decir que -en cuanto a la aplicación práctica de conceptos, el aprendizaje de pensamiento deductivo, y el resultante y genuino interés inoculado para aprender más- las mejores clases de Matemáticas que he tomado en la vida son las que me dió mi Mamá en Primaria, cuando me ayudaba a comprender (con medio kilo de capulines) cómo agrupar por docenas, decenas y centenas.

Creo que si la enseñanza de Matemáticas fuera más práctica y divertida, podríamos descubrir más facilmente lo bellas que son, contagiando a los jóvenes estudiantes con la emoción de ver el mundo a través de ellas.