Y el premio al peor comercial del mes va para…

¡Coca-Cola! Ahora sí, se llegó al colmo.

Confieso que me emociona comprobar cuánto candor existe aún en tantas personas para las cuales la la afirmación “Basado en un estudio realizado en 2010 sobre la situación actual del mundo” es suficiente elemento para fiarse. ¿Quién lo realizó? ¿Cuál fue la muestra? ¿Quién lo pagó? ¿Cuál era la finalidad? ¿Era representativo?… En fin, estas son sólo unas preguntas que me vienen a la mente en el primer cuadro rojo del comercial. Sin embargo, la mayor muestra de insensibilidad y sentido común -desde mi punto de vista- viene después, como ustedes podrán observar:

Felicidades a todos aquellos que piensen que con 131 mil peluches, 10 versiones de “Wonderful World”,? 8mil donaciones de sangre, 200 mil tapetes, 1 millón de pasteles, dinero de juguete, videos divertidos, búsquedas en internet y 20 mil dosis de Coca compartida, son razones válidas para pensar en un mundo mejor. Obviamente, la realidad armamentista, crisis económicas, problemas de migración y violencia están muy lejos del “fabuloso” mundo Coca-Cola.

Me pregunto… ¿cuántas de esas 8mil donaciones de sangre se necesitarán para tratar de “componer” los destrozos humanos provocados por el uso de una arma de destrucción masiva moderna inventada por “un científico” (como si ellos sólos financiaran su desarrollo, fabricación, venta e instalación)?

Hay razones para creer en un mundo mejor, pero -afortunadamente- estan lejos de dejarse encerrar en una botella de delicioso veneno burbujeante.

Ya no hay respeto

Encontré este anuncio de Pepsi y recordé de inmediato la frase di mi Bisabuelita: “Ya no hay respeto”. Ahh, pero me imagino el revuelo que sería que en oriente lanzaran un comercial emulando alguna religión practicada mayoritariamente en occidente porque entonces sí la que se arma.

En las profundidades de tu lavadora

Lo único que deseo es que los peces que reciben el detergente se vean tan contentos como los de aquí:

Saladitas Santos

Es muy simple este comercialito, pero me gustó.

El mayor reto… ¿Lo recuerdas?

¿Quién no se ha sentido alguna vez así?

Lograr un reto que ha succionado cada gota de sudor y sangre de nuestro ser, estar al borde del rompimiento emocional por algo que parecía inalcanzable y de pronto… de la nada surge alguien que lo ha logrado con los ojos cerrados.

Comercial VW / Touareg