En este Día de la Mujer propongo que no sólo hoy, sino todos los días deben ser nuestro día; y si queremos verdadera equidad, pues que sea éste también el día de los hombres, de los niños, de los humanos, de los animales, de la naturaleza, del respeto y de recuerdo para los pasados, pensando en los presentes, imaginando a los futuros…

De todos pues… ¡Y a vivir!

Sé que esta entrada hará que más de uno levante sus cejitas. El México del siglo XXI aún tiene mucho que recorrer para aceptar que el amor es amor viniendo de quien venga y yendo hacia donde vaya. Sé que me dirán -como alguna vez lo han hecho- que el amor entre parejas del mismo sexo es algo contra natura que destruye las “buenas costumbres” de la sociedad.

Y aquí cabría pensar en que la sociedad de “buenas costumbres” ha permanecido impávida ante la masacre de millones de sus propios hijos en las guerras, no ha hecho mucho por proteger a los grupos minoritarios en desventaja (de haberlo hecho, sus desgracias serían mucho menores) y ha brillado por su ausencia en el intento de comprender y aceptar a quienes son diferentes al común denominador en lo que a creencias religiosas, científicas, culturales, raza, nivel socioeconómico y más se refiere.

Las relaciones que se afianzan con el detrimento de alguna de las partes, no son de amor ni sanas y no importa si son entre personas del mismo o distinto sexo.  El amor es constructivo, el amor protege, el amor nutre, el amor perdura.

Después de vivir tantos años en una sociedad en donde cada día es más común ver actos de violencia, odio e intolerancia, creo que hay que dejar que el amor reconstruya los tejidos rotos de nuestra sociedad. No apelo a la tolerancia, ya que “tolerar” significa “soportar” lo diferente; yo me inclino más bien por la aceptación de que cada quien debería ser libre de manifestar su identidad siempre y cuando no vulnere los derechos de los demás.

Creo que la humanidad sólo podrá salvarse por el amor.

Hoy encontré una nota que me hizo regresar a aquellos días en que Pascual tenía 3 años, una tarde en que me preguntó por qué se marchitaban las flores.

Le expliqué que todos nacemos, crecemos, envejecemos y morimos,  y que por eso tenía que disfrutar mucho todo lo que haga en la vida y reírse y jugar todo lo que pudiera… No tenía de qué preocuparse cuando se terminara la vida porque si éramos buenos volveríamos a nacer en un lugar muy bonito, con todos los que nos quieren y volveríamos a ser muy felices.

Después de pensarlo, me contestó:

“Y… ¿será en la casa de los Abuelitos o en Xalapa?”

Lluvia fresca - Paraíso - Texolo - Veracruz

Llegó marzo y con él el calor, la luz cegadora y contaminación que hacen del cielo un telón más bien gris y difuso en la ciudad.

Entre tantos ires y venires al hospital, me asalta la añoranza de los días de vacaciones.  Sé que están muy lejos de nosotros y ni hablar…  acudo a la magia de la música e imagino que estamos cerca de la playa, en amplias hamacas, rodeados de abundante vegetación tropical, Pascualito echa carreritas contra las olas y ríe mientras las brinca, con ojitos llenos de luz y cachetes colorados; Ax lee su libro preferido y yo disfruto las nubes blancas que pastan perezosamente en el azul campo.

¡Gracias por el paseo Waldir Azevedo!

Hace un año supe que existía este día. Me hizo enterarme un poco más de la situación, aprendí que se llama así a aquellas enfermedades que se presentan en menos de 5 personas en cada 10 mil habitantes, pero -entre tantas urgencias de la vida cotidiana- pasé al siguiente pendiente con relativa prisa.

Hoy para nosotros ya no es posible pasar rápido el tema, porque en nuestra familia tenemos un caso que nos toca en lo más profundo y que llegó en agosto, con la Púrpura de Henoch Schonlein. Y es ahora cuando vemos cuánto significaría para nosotros y tantas otras familias poder tener un día completamente normal, sin medicinas, mediciones, citas, tendencias, quimios y preocupación que no nos deja sino hasta que uno alcanza el sueño profundo. Nuestro punto de vista sobre la vida ha cambiado también: Ahora valoramos hasta el momento más irrelevante en que estamos juntos, en relativa estabilidad, en un día normal y que antes podría correr entre nuestros dedos sin advertirlo.

Son más de 6,000 Enfermedades Raras detectadas, pueden manifestarse de un momento a otro en personas que antes llevaban una “vida normal” y significan un cambio rotundo en la vida. Cada una de ellas significa un reto enorme para quienes las padecen, su familia y comunidad. En México, son más de 7 millones de personas quienes las padecen y la investigación e inversión para aliviar esta situación es ¡tan poca!. Te invito a leer el artículo #EnfermedadesRaras de El Universal, pues es muy ilustrativo.

Aquí más datos sobre la Federación Mexicana de Enfermedades Raras:

e-mail:                  info@femexer.org
proyecto.pideundeseo.mexico@gmail.com
femexer@gmail.com
Facebook:           femexer
GoogleTalk:        femexer
Teléfonos            5543 2447,  5543 5450, 01 800 831 0202

¡Hace falta tanta investigación, difusión y concienciación!

¿Alguna vez te has sentido fuera de lugar y que -por más que te esforzaras- no podías llegar a la meta?

Yo sí.

Lo maravilloso, es que cuando esto me ocurría de pequeña tenía al lado a mi Mamá, la maestra en motivación y optimismo.

Ella creyó que podría dibujar bonito, que podría lograr el cambio de escuelas, que podría aprender a andar en bici o cumplir metas que en ocasiones parecían muy lejanas para mí; bueno, sólo le falló en el piano, pero eso más tenía que ver con mis aptitudes, para qué más.

Un beso para ella… Las decenas y docenas no serían lo mismo en la vida sin los capulines, ni las fracciones sin las tortillas y pasteles. Los colores no habrían entrado tanto a mi vida y pintado cada fibra de mi corazón, en donde entraron tantos libros sacados del ahorro que hacías todos los días del gasto. No seríamos quienes somos sin tu apoyo y amor de todos los días y noches, refrescante cual mangos enfriados en la pileta. Es cierto: El mundo sería un lugar mucho mejor con más personas como tú.

¡Te quiero mamita! y te dedico esta animación:

Hace unos meses encontré este documental. Me parece que no tiene desperdicio y ha sido para mí un motivo para cuestionarme profundamente el tipo de educación que estamos propiciando para nuestro hijo. Por favor, véanlo, compártanlo, disfrútenlo y (si así les parece bien) ¡aplíquenlo!

Sin duda alguna, la humanidad futura se los agradecerá.

Poco sé de esta canción, sólo que es de Hughes De Courson y que aparentemente es un idioma inventado.

Para cantarle a la vida, no se necesitan palabras precisas.

El 14 de febrero ha llegado, frío y sabatino. Como sabemos que este día la ciudad se vuelve imposible de transitar, desde que nos casamos decidimos disfrutarlo en casa, así, sin prisas ni atropellos ni prisas ni embotellamientos.

Hoy, para estar a tono, se nos antojó hacer una lista de películas que tratan sobre el amor desde otro punto de vista, lejos de la melaza y fines trillados. Aquí comparto nuestra lista:

9 películas para este San Valentín (no te preocupes, que no son melosas)

9 películas para este San Valentín (no te preocupes, que no son melosas)

El amor desde otra perspectiva:

1.Amantes del Puente Nuevo
2. Blue
3. Átame
4. La Reina Margot
5. Amores Perros
6. Eterno resplandor de una mente sin recuerdos
7. Amélie
8. El abogado del diablo
9. Tan lejos, tan cerca

Y bueno, dejo aquí la lista que hay que ir a hacer las palomitas.

¡Feliz Día!

:)

Ya han pasado más de 20 años y -aunque ya no estamos en contacto tanto como antes- nuestra amistad sigue su rumbo. Esta canción me recuerda a uno de mis mejores amigos en la Universidad, que nos enseñó con paciencia a prueba de balas el gozo que uno puede hallar en la música clásica y en las películas no comerciales, el mismo que generosamente compartía su casa para las reuniones de clase y -aunque tuviera algunos años más que el resto de nosotros- era lo suficientemente abierto para aprender ideas nuevas y maravillarse con cada descubrimiento y aprender de los demás.

Dentro de tantas cosas que descubrimos con él está el grupo América. Aquí dejo una de sus canciones preferidas. ¡Va por ti amigo! Y feliz vida para quien ha buscado tanto la verdad.

Aquí un homenaje para los que ahora empezamos a encontrar grandes entradas y canas aterradoras en nuestras melenas que hace mucho tiempo dejaron de ser largas.
¡Ánimo marido mío, que 3 canas no son nada!
:o)

Y para este viernes, admirada de cuánto aún hay de bello para esta humanidad errática, esforzada, sorprendente, maravillosa, “Amazing Grace”.

Amazing Grace!
How sweet the sound
That saved a wretch like me.
I once was lost, but now am found,
Was blind, but now I see.

Gracia asombrosa, cuan dulce el sonido 
¡Que salvó a un desgraciado como yo! 
Estuve perdido, pero ahora me encontré, 
Estaba ciego, pero ahora puedo ver.

Que si vas a arruinar al bebé cargándolo todo el día, que si hay que dejarlo llorar para que “aprenda a estar solo”, que los niños en guardería son más independientes, que si debes recuperar tu talla 2 meses después del nacimiento del hijo… Y bueno, mi punto de vista está bastante lejos de esto y más ahora que ha pasado algún tiempo y puedo verlo en retrospectiva.

Ahora, con cientos de horas de vuelo en esta materia, veo con claridad encuentro que los padres defienden sus puntos de vista porque de CORAZÓN creen que es lo mejor para sus hijos.

Como diría Pascualín: “Muy respetable”. Libre albedrío, le dicen.

¿Es posible que una canción exprese una plegaria con sentimiento de soledad profunda, la casi derrota y desesperación, pero a la vez que suene tan viva que encienda una chispa de esperanza contra toda evidencia?

Pues sí. Para mí es esta canción. Cuando la escucho, me duele, pero ¡cuánto la disfruto!

Un buen tema para disfrutar este viernes.

Esta es una de mis canciones preferidas; su título en español sería algo así como “Desearía saber qué se siente ser libre”.

Tiene una frase que me engancha y creo que su aplicación sería la gran diferencia para hallar la paz interior; bueno, al menos a mí me han ayudado, principalmente cuando trato de comprender a alguien y se me hace muy muy difícil.

La línea dice: “I wish you could know what it means to be me” (desearía que pudieras saber lo que significa ser yo).  Y allí es cuando el panorama se me aclara. Para comprender por qué la gente decide/piensa/actúa como lo hace, es necesario tratar de imaginar qué significa ser ellos. Es como mirar el escenario desde dentro de cada actor, conociendo sus experiencias, limitaciones, alegrías, antecedentes, temores, aspiraciones.

Considerando estos puntos, la opinión sobre cada caso necesariamente se suaviza porque trata de comprender, no de juzgar. Y esto es la maravilla: si nos esforzáramos en ejercer la compasión en lugar del juicio, seguramente nuestro mundo sería un lugar mucho mejor para vivir (para todos).

La letra completa queda aquí, por si a alguien le interesa:

I wish I knew how
It would feel to be free
I wish that I could break
All the chains holding me
I wish I could say
All the things that I’d should say
Say ’em loud say ’em clear
For the whole round world to hear
I wish I could share
All the love that’s in my heart
Remove all the bars
It keeps us apart
I wish you could know
What it means to be me
Then you’d see and agree
That every man should be free

I wish I could give
All I’m longin’ to give
I wish I could live
Like I’m longin’ to live
I wish I could do
All the things that I can do do
And though I’m way over due
I’d be starting a new

Well I wish I could be
Like a bird in the sky
How sweet it would be
If I found out I could fly
And I’d sore to the sun

Después de casi 5 meses, hoy Pascual regresó a la escuela.

Lleva con cubrebocas, va bien forradito con su abrigo de ilusiones por hacer amigos, aprender y dispuesto a recuperar el tiempo de recuperación en casa.

No pudo dormir por la emoción de conocer a sus compañeros que lo esperan. Despertó temprano, se arregló pronto, desayunó y fue el primero en subir al auto. Lo vi entrar a su salón y sentarse contento en su pupitre, rodeado de compañeros que apenas conoció unas horas. Regresamos a casa y extraño oír sus pasos, sentir su manita al cruzar la calle y platicar sobre la nueva pista por la cuál descubrió que Spiderman no puede ser real o ver cómo hace las sumas en su mesita junto a mi escritorio.

Y encuentro que en estos 5 meses mi vida entró en un túnel en donde el tiempo tiene otro ritmo, más marcado por las citas, doctores, laboratorios, muestras, y seguimientos que por semanas y meses. Encuentro que mi corazón necesita organizarse para asumir de lleno esta nueva manera de vivir “normalmente” con las quimios faltantes, haciendo frente a la preocupación por sus riñones, los contagios y las adaptaciones.

Entonces recuerdo lo contento que iba Bruno hoy a su escuela. No hay de otra: a sacar ánimo, que la vida se abre camino.

Tal vez el desazón que siento no sea sino el aire fresco que anticipan las mañanas del corazón, promesa de que tenemos otra oportunidad para volver a vivir felices.