La Montaña

Escuchaba esta canción cuando apenas estaba en los primeros años de primaria, jugaba con mi hermana sin hacer mucho ruido para no despertar al recién llegado bebé, coleccionaba estampitas, me emocionaba que mi Mamá jugara con nosotras a la casita debajo de la mesa cubierta por una colcha, me gustaba ver lo bonita que estaba mi Tía y esperaba con ansia cada regreso de viaje de mi Papá.

Hoy, tantos años después me sigue gustando y me alegra el corazón al recordarme tantas cosas buenas que me han tocado. Dios ha sido muy bueno conmigo. Creo que si pudiera resumir en un sentimiento mi vida, sería agradecimiento.

Y éste -como todos- es un buen día para agradecer tantas bendiciones que hemos recibido en la vida.