¡Haberlo sabido antes!

Es bien sabido. Doblar la ropa no es una de mis actividades favoritas ni lo fue nunca. Tal vez la única época que la disfruté fue cuando terminábamos cada sesión en una nutrida guerra de calcetinazos entre hermanos, lo que era realmente emocionante.

Hoy encontré este tip, que creo que en mi caso ha llegado nomás como unas décadas más tarde de lo deseado. Lo incluyo aquí por si alguien quiere divertirse mientras dobla sus camisetas.