Navidad 2015

A veces siento que la Navidad verdadera es algo que la gente pasa de largo, en esta vida tan agitada. Es como el viento en la cara, las nubes, las gotas de lluvia o la luz asomándose a la ventana cada día: puedes sentirlos y sabes que si te pones atento los encontrarás; tal vez por su afortunada permanencia solemos dar el privilegio de la urgencia a los pendientes cotidianos, puntuales e inaplazables. Parece en esos momentos  más importante correr a los centros comerciales, terminar de preparar los impuestos o planear el día para ganar el paso al tráfico. Total, para las nubes y el viento siempre habrá tiempo.

Sin embargo, lo verdaderamente hermoso para mí es ir contra corriente. Bajar de este tobogán y observar a mi alrededor y en mi interior, encontrar esos pequeños detalles que son simples y maravillosos, que alegran mi corazón y permiten que me cobije al calor de la paz.

¡Feliz Navidad y Paz a todos los Humanos de Buena Voluntad!