El punto

¿Alguna vez te has sentido fuera de lugar y que -por más que te esforzaras- no podías llegar a la meta?

Yo sí.

Lo maravilloso, es que cuando esto me ocurría de pequeña tenía al lado a mi Mamá, la maestra en motivación y optimismo.

Ella creyó que podría dibujar bonito, que podría lograr el cambio de escuelas, que podría aprender a andar en bici o cumplir metas que en ocasiones parecían muy lejanas para mí; bueno, sólo le falló en el piano, pero eso más tenía que ver con mis aptitudes, para qué más.

Un beso para ella… Las decenas y docenas no serían lo mismo en la vida sin los capulines, ni las fracciones sin las tortillas y pasteles. Los colores no habrían entrado tanto a mi vida y pintado cada fibra de mi corazón, en donde entraron tantos libros sacados del ahorro que hacías todos los días del gasto. No seríamos quienes somos sin tu apoyo y amor de todos los días y noches, refrescante cual mangos enfriados en la pileta. Es cierto: El mundo sería un lugar mucho mejor con más personas como tú.

¡Te quiero mamita! y te dedico esta animación: