Special Star

Esta es una de mis melodías favoritas.

Me recuerda aquellos brillantes días de abril en que iba al INPI, a aprender y jugar en el parque a los 4 años de edad, disfrutando el aroma de pasto recién cortado. La alegría de las maestras al dar clases al aire libre y el afán con el que enseñaban a compartir, ya fueran las ideas, las crayolas o el almuerzo entre los niños.

Después, esperaba a mi mamá para irnos de regreso a casa, esperando con ilusión el viernes pues sabía que pasaríamos por el quiosco de gobierno en el parque, que tenía muchísimos libros de niños, de los cuales podría elegir uno de 5 pesos. ¿Cómo olvidar cuentos entrañables como Ayotzin, Las piedras de la verdad, Mariposas, y tantos, tantísimos otros que mucho aportaron para ser quien soy?

Ahora sé que todo el tiempo, esfuerzo y alegría que invirtamos en acercar a los niños a actividades culturales abren un camino ancho en donde la libertad, el respeto, la innovación, la diversidad y el disfrute de la vida permitirán que lo hermoso de nuestra humanidad sobreviva. A pesar de todo.