Las manos

Las hay diligentes, hábiles, sanadoras, recias, fuertes, frágiles, violentas, acariciadoras, amenazantes, inocentes, providenciales, solidarias, asesinas, meticulosas, torpes, sanas, ausentes, pulcras, benditas, rápidas, consoladoras…

Sufren el destino de lo que tenemos siempre seguro y  “a la mano”…  De una extraña manera no reparamos cuanta ayuda nos prestan de continuo, aún en los detales más nimios, haciendo nuestra vida más placentera y útil.

Sirven para sujetar, comer, gesticular, saludar, medir, leer, señalar, tocar, escribir, dibujar, aliviar, comunicar, acariciar, golpear, romper y meter goles (¿Verdad Maradona?).

Refranes que las mencionan hay cientos: Más vale pájaro en mano, que ver un ciento volar… Mano que te da de comer, no has de morder…  No tires la piedra y escondas la mano… Mano de hierra en guantes de seda… Mano de santo cura por encanto.. Mano fría y pie caliente, salud competente… Mano lavada, salud bien guardada… Manos blancas no ofenden… Manos calientes y corazón frío, amor perdido… Manos de sastre no ensucian la tela… Manos duchas comen truchas… Manos frías, corazón de un día; manos calientes, corazón para siempre… Manos limpias y uñas cortas no amasaron malas tortas… Manos que no dáis, qué esperáis… Manos que trabajan, no son manos sino alhajas…

¡Qué afortunados somos!

Leave a Reply

This blog is kept spam free by WP-SpamFree.