Vacaciones en Xalapa

Hoy estamos en Xalapa. Estoy feliz.
Aprovecho para compartir con ustedes este mensaje que me ha encantado:

¿Salsa de Twitter?

Pues sí… y viene de la mano de Oscar de León.  Aquí está:

La chica canibal…

Pues sí.

Son dos grandes ventanas las que va cargando con todo desparpajo por el mundo, mostrándolas sin el más mínimo recato en una hermosa sonrisa chimuela.

Mi sobrina empieza a cambiar dientes y -afortunadamente- a diferencia de tantos para quienes esta época significó un episodio negro de nuestras vidas debido a los infaltables compañeros fastidiositos de la escuela, ella  está feliz porque encontró una canción que la comprende en este trance colmilludo.  La incluyo aquí a cargo de su autor:  Luis Pescetti.

¡A que recuerdas a algún compañero de primaria chimuelo!

Altamente contagiosa…

Ajajá, seguro pensaste que hablaría hoy de la influenza u otra epidemia que nos ha dado dolores de cabeza ¿verdad? Pues no… Ahora es turno de la Música.  Y -aunque confieso que Julie Andrews está lejos de ser mi cantante preferida, encontré este video en Youtube que me pareció un ejercicio artístico bastante interesante:

Nada más importa

Apocallyptica…

La primera vez que escuché su música fue gracias a un CD que me prestó un compañero de trabajo.  Totalmente desconocedora, me preparé para lo que pensé sería una sesión de rock bastante pesado, como el que escuchaba que salía de su oficina de manera regular.

¡Oh.. deliciosa sorpresa!  Encontré una música diferente, actual y para mí basante inspiradora. Una prueba más de que no hay que juzgar a un disco por la portada ni a los sucesos por su apariencia.

Incluyo aquí una de las piezas que más me gustaron: Nothing else matters (algo así como “Nada más importa”). Ojalá les guste tanto como a mí.

La prueba que todas queríamos…

Si has recibido alguna vez la excusa masculina de “los hombres sólo podemos hacer una cosa a la vez” , hemos hallado la inequívoca prueba de que el género masculino había logrado engañarnos, haciéndonos creer -sutilmente- que nosotras sí estábamos destinadas por la madre naturaleza a poder lidiar con varias cuestiones simultáneamente…

Aquí la prueba inobjetable (¡Gracias Sombraverde!):

Her morning elegance (Su elegancia matutina)

¿Alguna vez te has puesto a pensar que en un espacio tan pequeño como 2.5 metros cuadrados has tenido probablemente las mayores aventuras de acción de tu vida, conociendo paisajes del todo ajenos, con gente que sólo Dios sabe si existan en algún lugar del planeta (o sean reflejos de tí mismo), experimentando capítulos y capítulos de contenido del que eres el protagonista?

Volar, respirar bajo el mar, huir del peor peoligro, visitar países exóticos ¡y hasta hablar su idioma! son sólo unas cuantas cosas de las tantísimas que podemos vivir al soñar.

Todo esto viene a cuento porque encontré una animación de stop-motion que me encantó; es un videoclip para la canción “Her morning elegance”, de Orien Lavie, ojalá la disfruten tanto como yo:

¿Te acuerdas del gordito con túnica?

Para quien vivió los setentas la respuesta es muy secilla y las imágenes asaltarán la memoria.

Disfruten de estos dos granitos de nostalgia….

Nuestra madre tierra: África

Desde hace varios siglos el continente africano fue desdeñado por Occidente; fue colonizado, explotado, esclavizado… en fin, fue sometido. Sin embargo, desde hace algunos años gracias al movimiento musical Wold Music a los africanos se les está haciendo justicia (al menos en este ámbito).

Me gustaría compartir una canción de este género, espero les guste… A mí me encanta por la letra y contenido.

Clandestino

Todos somos clandestinos en un universo que no nos pertenece…

Al son que me toquen…

Homenaje al gran músico Ramón Gutiérrez y el grupo Son de Madera, a un año de nuestra visita a Tlacotalpan Veracruz.

Para iniciar el día con gustito

Con mucho ritmo

Dicen que los bebés disfrutan la música (y se van acoplando al estilo) desde que están en el vientre materno. Por si las dudas, Pascual tuvo música a más no poder. Cuando vveo este comercial, recuerdo la de topes y patadas con que acompañaba ciertas piezas desde dentro de mi barriga, como si tuviera una disco en funciones.

Para tí… Chico de NY

Jamendo… abre tus oídos

“En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”, frase estupenda de Albert Einstein. Y me vino como que ni pedida, porque el día de hoy quiero invitarlos a conocer Jamendo, un sitio donde los músicos no comerciales del mundo (con acceso a internet) suben su música con el afán de que la gente la disfrute, los conozca y los difunda. La gama de estilos es fascinante y la calidad notoria. Puede descargarse a tu computadora de manera legal, la interfase está en varios idiomas, puedes guardar tu lista de artistas/música preferida, participar en comunidades y el registro es gratuito.

¿Qué más podría pedirse? Deja que la música sea el disparador de tu creatividad para afrontar los retos de 2009.

Aquí incluyo una muestra de la música que puedes encontrar allí:

  

Ups… She did it again.

Y pues lamento decepcionarlos… Aquí la verdadera voz de Britney que dejó pasar algún encargado de audio con afán de fastidiar a la pop-star. Y ¡Animo para todos los que cantamos bajo la regadera, que en una de esas pegamos como cantantes profesionales!

De mí para mí (de hace 30 años)…

¿Has tenido de esas rachas en que parece que nada sale bien? ¿O que crees que tu vida se está convirtiendo en una eterna rutina desabrida? Yo de repente me siento así… como si parada en el camino viera pasar a los demás, ligeritos hacia sus objetivos.

Tal vez es éste un buen momento para analizar si estas llevando tu vida por donde querías (¿recuerdas cuando eras niño y lo claro que tenías tus planes para cuando fueras “grande”?). Cierto que en esa época no estabas al tanto de que tendrías que pagar la casa, impuestos, doctores y tantísimos gastos y compromisos que siempre aparecen en la vida sin darnos cuenta. ¿Pero apoco no parecían los días más brillantes, las noches más bonitas, la lluvia más emocionante? Probablemente no ha cambiado tanto el mundo, sino nosotros. ¿Te has preguntado qué pasaría si platicaras con el/la niño/a que fuiste?

En mi caso, seguramente se sentiría un poco decepcionada porque no he viajado tanto como siempre imaginé que haría tan pronto ganara mi primera quincena. Se reiría de mí si le dijera que odio las medias y los zapatos de tacón alto y que no he tenido zapatos más cómodos que los de suela de goma de primaria. Tal vez no me creería cuando le contara que en verdad me harían provecho esos largos cursos de inglés a los que mis Papás me mandaban y que ahora me permiten hacer traducciones y abrir una puerta más a la plata. Se asombraría tanto al escuchar que tengo que descontar las golosinas ya no tanto por que no me gusten o porque mi “domingo” se haya terminado, sino para disminuir el azúcar y mantener niveles de colesterol aceptables. Yo creo que le gustaría saber que todavía disfruto tanto con los colores -solo que ahora también los aplico a sitios de internet- y que de vez en cuando me sigo tirando en el pasto para ver las nubes.

Si miramos bien adentro de nosotros, todavía seguimos siendo en algo un poco los niños que fuimos. Muchos de los planes de entonces quedaron guardados… ¿por qué no abrir ahora ese cajón y escoger algunos que todavía deseamos realizar? Podemos hacer una revisión de nuestra lista y veremos que muchos de ellos aún nos emocionan. Si nosotros no cumplimos nuestros sueños ¿quién los hará realidad?

Tengo que irme… Un papalote me espera.