Ayer escuché una parte que me encantó:

“Liverpool no es parte de mí, Telcel no es mi amigo y Sears no me entiende.”

Y sí, eso de agregarle atributos de felicidad humana a entes de venta es una trampa en la que caen muchos humanos deseosos de un ápice de alegría que -tristemente- se desvanece al poco tiempo de ser consumada la compra. Y es que las experiencias, recuerdos, alegrías mejores de la vida no se compran.

Canción Consumo
Luis Eduardo Aute

Rezan las leyes básicas
De una curiosa ética
Que el hombre es una máquina
Consumidora intrépida
Compre electrodomésticos
Dicen los nuevos místicos
Es el gran signo de éxito
Del “homo sapientísimo”

Producto, consumo
Éste es el triste tema de esta canción
Canción, canción, consumo
Éste es el triste tema de esta canción

Queda un último término
Lo del salario mínimo
Con el madrid-atlético
Y el juego quinielístico
La corrida benéfica
Hoy televisan íntegra
Es la moderna técnica
De crear alienígenas

Este mensaje estúpido
Tan saturado en tópicos
Hay que venderlo al público
Como un jabón biológico
Así dispone el código
Mafioso-discográfico
Y así se explota al prójimo
Prójimo y primo práctico

Encontré esta canción y me ha parecido simplemente hermosa.

“You Will Always Be Beautiful In My Eyes”
You’re my peace of mind
In this crazy world
You’re everything I tried to find
Your love is a pearl
You’re my Mona Lisa
You’re my rainbow skies
And my only prayer is that you realize
You’ll always be beautiful in my eyes

The world will turn
And the seasons will change
And all the lessons we will learn
Will be beautiful and strange
We’ll have our fill of tears
Our share of sighs
My only prayer is that you realize
You’ll always be beautiful in my eyes

You will always be beautiful in my eyes
And the passing years will show
That you will always grow
Ever more beautiful in my eyes

When there are lines upon my face
From a lifetime of smiles
When the time comes to embrace
For one long last while
We can laugh about
How time really flies
We won’t say goodbye
‘Cause true love never dies
You’ll always be beautiful in my eyes

You will always be beautiful in my eyes
And the passing years will show
That you will always grow
Ever more beautiful in my eyes
The passing years will show
That you will always grow
Ever more beautiful in my eyes

 

Siempre serás hermosa a mis ojos

Eres la paz de mi mente
en este mundo loco
Eres todo lo que he tratado de encontrar
Tu amor es una perla
Tu eres mi Mona Lisa
Tu eres mi cielo con arco iris
Y oro por que te des cuenta
que siempre serás hermosa a mis ojos.

El mundo girará
y las estaciones cambiarán
y todas las lesiones que aprenderemos
serán hermosas y extrañas.
Tendremos nuestro tanto de lágrimas
y nuestra porción de suspiros.
Oro por que te des cuenta
que siempre serás hermosa a mis ojos
y los años que pasen te mostrarán
que siempre serás más
hermosa a mis ojos.

Cuando aparezcan líneas en mis ojos
de toda una vida de sonrisas,
cuando llegue el tiempo de abrazarnos
por una larga última vez,
podremos reír sobre
cómo vuela el tiempo.
No diremos adiós
porque el amor verdadero nunca muere
Tu siempre serás hermosa a mis ojos.

A todos nos ha ocurrido vivir/tener/ver/pensar/recibir algo que no nos gusta. Y bueno, la vida tiene altos y bajos, qué le vamos a hacer. Lo único que sí podemos cambiar es cómo enfrentamos el desafío.

Por eso me encanta esta canción para niños: “Lo feo”, de la compositora cubana Teresita Fernández. De manera sencilla nos recuerda que hay que poner amor aún a lo que no nos gusta (o particularmente en ello, podría decirse).

La teoría, bellamente cantada es una cosa; el reto es aplicar el concepto día a día.

Y justo en eso estamos.

Aquí comparto algunas versiones, aunque echamos de menos la versión de Cantoalegre:

“A las cosas que son feas, ponles un poco de amor, y verás que la tristeza va cambiando de color”…

Uno de los extraños casos en que me gusta mucho, mucho, muchísimo una versión distinta a la original, cantada por sus autores.

Y bueno… hablamos de Joe Cocker:

Aquí va la original:

¿Qué opinan?

Recuerdo mis clases de música en la escuela: ¡pero qué aburridas! Nada de música y todo era aprender de memoria un libro editado y publicado hace años. Parecía que lo más importante era saber el día en que nació Antonio Salieri sin importar a qué sonaban sus obras. Todo era teoría sin práctica de verdad. ¡Y tan estupenda materia que podría haber sido si -quien la impartía- en verdad hubiera sentido pasión por ella!

Me imagino una buena clase de música así:

Llegó marzo y con él el calor, la luz cegadora y contaminación que hacen del cielo un telón más bien gris y difuso en la ciudad.

Entre tantos ires y venires al hospital, me asalta la añoranza de los días de vacaciones.  Sé que están muy lejos de nosotros y ni hablar…  acudo a la magia de la música e imagino que estamos cerca de la playa, en amplias hamacas, rodeados de abundante vegetación tropical, Pascualito echa carreritas contra las olas y ríe mientras las brinca, con ojitos llenos de luz y cachetes colorados; Ax lee su libro preferido y yo disfruto las nubes blancas que pastan perezosamente en el azul campo.

¡Gracias por el paseo Waldir Azevedo!

Poco sé de esta canción, sólo que es de Hughes De Courson y que aparentemente es un idioma inventado.

Para cantarle a la vida, no se necesitan palabras precisas.

Ya han pasado más de 20 años y -aunque ya no estamos en contacto tanto como antes- nuestra amistad sigue su rumbo. Esta canción me recuerda a uno de mis mejores amigos en la Universidad, que nos enseñó con paciencia a prueba de balas el gozo que uno puede hallar en la música clásica y en las películas no comerciales, el mismo que generosamente compartía su casa para las reuniones de clase y -aunque tuviera algunos años más que el resto de nosotros- era lo suficientemente abierto para aprender ideas nuevas y maravillarse con cada descubrimiento y aprender de los demás.

Dentro de tantas cosas que descubrimos con él está el grupo América. Aquí dejo una de sus canciones preferidas. ¡Va por ti amigo! Y feliz vida para quien ha buscado tanto la verdad.

Aquí un homenaje para los que ahora empezamos a encontrar grandes entradas y canas aterradoras en nuestras melenas que hace mucho tiempo dejaron de ser largas.
¡Ánimo marido mío, que 3 canas no son nada!
:o)

Y para este viernes, admirada de cuánto aún hay de bello para esta humanidad errática, esforzada, sorprendente, maravillosa, “Amazing Grace”.

Amazing Grace!
How sweet the sound
That saved a wretch like me.
I once was lost, but now am found,
Was blind, but now I see.

Gracia asombrosa, cuan dulce el sonido 
¡Que salvó a un desgraciado como yo! 
Estuve perdido, pero ahora me encontré, 
Estaba ciego, pero ahora puedo ver.

¿Es posible que una canción exprese una plegaria con sentimiento de soledad profunda, la casi derrota y desesperación, pero a la vez que suene tan viva que encienda una chispa de esperanza contra toda evidencia?

Pues sí. Para mí es esta canción. Cuando la escucho, me duele, pero ¡cuánto la disfruto!

Un buen tema para disfrutar este viernes.

Esta es una de mis canciones preferidas; su título en español sería algo así como “Desearía saber qué se siente ser libre”.

Tiene una frase que me engancha y creo que su aplicación sería la gran diferencia para hallar la paz interior; bueno, al menos a mí me han ayudado, principalmente cuando trato de comprender a alguien y se me hace muy muy difícil.

La línea dice: “I wish you could know what it means to be me” (desearía que pudieras saber lo que significa ser yo).  Y allí es cuando el panorama se me aclara. Para comprender por qué la gente decide/piensa/actúa como lo hace, es necesario tratar de imaginar qué significa ser ellos. Es como mirar el escenario desde dentro de cada actor, conociendo sus experiencias, limitaciones, alegrías, antecedentes, temores, aspiraciones.

Considerando estos puntos, la opinión sobre cada caso necesariamente se suaviza porque trata de comprender, no de juzgar. Y esto es la maravilla: si nos esforzáramos en ejercer la compasión en lugar del juicio, seguramente nuestro mundo sería un lugar mucho mejor para vivir (para todos).

La letra completa queda aquí, por si a alguien le interesa:

I wish I knew how
It would feel to be free
I wish that I could break
All the chains holding me
I wish I could say
All the things that I’d should say
Say ’em loud say ’em clear
For the whole round world to hear
I wish I could share
All the love that’s in my heart
Remove all the bars
It keeps us apart
I wish you could know
What it means to be me
Then you’d see and agree
That every man should be free

I wish I could give
All I’m longin’ to give
I wish I could live
Like I’m longin’ to live
I wish I could do
All the things that I can do do
And though I’m way over due
I’d be starting a new

Well I wish I could be
Like a bird in the sky
How sweet it would be
If I found out I could fly
And I’d sore to the sun

Para los que trabajan por un futuro mejor para aquellos que más lo necesitan,

para los que no pierden la esperanza en la humanidad,

para quienes creen que no habrá justicia hasta que todos puedan alcanzarla,

para los que se esfuerzan por que los demás puedan contar con mejores oportunidades,

para quienes no pierden la fe en quienes han perdido el camino y trabajan para que ellos también la recuperen,

para quienes se comprometen con la ecología, para quienes hacen la diferencia en la vida de sus hermanos humanos…

¡para tantos humanos valiosos que hacen de esta humanidad un proyecto digno de existir!:

¡GRACIAS! Y felicidades en su día.

Y llegó septiembre. Y con él, el recuerdo de todos los hombres que han dado la vida por el sueño de que nuestro país sea uno más digno y libre.

Un recuerdo para ellos y ¡a construir México con nuestro trabajo y ejemplo!.

Y para cerrar con brío esta semana, comparto “Diablo Rojo”, de los músicos mexicanos Rodrigo y Gabriela.
¡Acción!

Hoy comparto con ustedes “Tierra mestiza”, de Los Folkloristas.

Para mí significa mucho, pues aún cuando las palabras no son suficientes para describir con precisión el profundo orgullo que implica ser mexicano, es la música la que encuentra la manera de expresarlo con plenitud.

Mi país, tan generoso en recursos, historia, tradiciones, culturas pasa por un terrible momento en su historia. Quieren venderlo todo: en remate, por pedazos o en lote, personas que no están conscientes de la riqueza milenaria que tienen en sus manos; personas que ven como amigos a quienes desean hacerse de nuestros recursos nacionales a costa de lo que sea, a cambio de beneficios personales. Personas que traicionan a su país y a sus hermanos. Personas que harían todo por pertenecer al selecto grupo que dispone a su antojo y conveniencia de nuestro planeta sin pensar que es la única casa de la humanidad, sin pensar en que solo unidos podremos sobrevivir. Personas sin alma. Personas sin amor.

Me encanta Luis Pescetti. Su ánimo alegre y juguetón contagia uno de placeres más sencillos y profundos de la vida: asomarnos de puntitas a la ventana para disfrutar un poco de aire fresco, ese que respirábamos todos los días cuando éramos niños. Hay muchas canciones que de él nos gustan: Angelina, Pastel de chocolate sin cáscara, El campamento y muchas más.

Hoy, por azares de que es a mí quien me toca elegir lo que pongo en este blog, pues comparto con ustedes una de mis canciones preferidas con él. Y bueno… para ser francos, también es la preferida de Ax y de Bruno, ¡pero al primero le da un poquillo de tiempo confesarlo!

Con ustedes: ¡El niño caníbal!

Y esta es una buena ocasión para comparar versiones. Aquí viene la misma canción con Virulo, aquel cantante cubano que recuerdo nos visitó en la Universidad. Esta versión tiene un poco más de historia alrededor del insaciable niño caníbal.

La canción, de Luna Monti y Juan Quintero igual no es del gusto de todo el mundo, por aquello de la antropofagia, pero nos parece muy divertida (la canción, no la antropofagia… que conste).

Pues aquí va la letra:

Yo soy un niño canibal y nadie me quiere a mi
no me quedan amiguitos por que ya me los comí,
No tengo padre ni madre, tampoco tengo hermanitos
No tengo tíos ni tías tengo muy buen apetito
Nunca me río nunca juego, vivo alejado de la gente
Ni abro la boca ni sonrío estoy cambiando los dientes.
Cuando me comí a mi abuelo me castigo una semana
Mi abuela que es una vieja gruñona y vegetariana,
Si un día se la comieran con todas su verdolagas
Pero es tan insoportable que la tribu no la traga
Nunca me río nunca juego, vivo alejado de la gente
Ni abro la boca ni sonrío estoy cambiando los dientes.
Le pido a los Reyes Magos un poco de caracú (catsup)
y algunos exploradores para cambiar el menú,
Y pido para mi abuela arróz y harina a su antojo
Para que cuando se muera se la coman los gorgojos
Nunca me río nunca juego, vivo alejado de la gente
Ni abro la boca ni sonrío estoy cambiando los dientes.

Y bueno… menos mal que aunque ya tantos años han pasado, parece que nuestros corazones sigue igual de contentos que cuando jugábamos bote pateado con los amigos en las soleadas y lejanas tardes de agosto.

Dedicada a personas como mi mamá, mi hermana, mi vecina, mi cuñado a quienes -no importa lo que pase- hacen brillar para todos la luz de optimismo, joya invaluable en nuestros días.