En casa tenemos una teoría: son tantas noticias nefastas sobre cuál es la situación en nuestro país  que resulta fácil que la gente olvide cuán maravillosos podemos ser. Hace tiempo ronda por nuestra cabeza una idea: Si pusiéramos en evidencia cuántos son los magníficos mexicanos contemporáneos de que tenemos noticia, seguramente la gente sabría que hay quien se compromete -aún a riesgo de su propia vida en algunos casos- para logra un mejor país. La pregunta clave aquí es : ¿cuáles son los mexicanos destacados con los que hemos tenido la fortuna de compartir país a lo largo de nuestra vida?

Recordar a gente tan prolífica y positiva para nuestro país nos hace ver que el México de hoy -contra todo pronóstico- tiene esperanza. Pensar en que hay tanta gente tan comprometida y valiosa, permite recordar que el esfuerzo en hacer las cosas bien -cuando parece que todos optan por el camino fácil y corrupto- vale la pena.

Aquí va nuestra lista:

Arte:

  • Alejandro Toledo
  • Horacio Franco
  • Ignacio Solares
  • Paco Ignacio Taibo II
  • Ramón Gutiérrez

Ciencia:

  • Eduardo Matos Moctezuma
  • Ernesto de la Peña
  • Fernando Benítez
  • Julieta Fierro
  • Miguel León Portilla
  • René Drucker
  • Ruy Pérez Tamayo

Derechos Humanos

  • Alejandro Solalinde
  • Emilio Álvarez Icaza
  • Fray Tomás
  • José Manuel Mireles
  • Las Patronas

Medios:

  • Carmen Aristegui
  • Jenaro Villamil
  • Lidia Cacho
  • Miguel Ángel Granados Chapa
  • Sanjuana Martínez
  • Sergio Aguayo

Apartado especial

  • El Santo. Esta selección es muy, pero muy personal e insistente de Pascual, quien a sus 6 años votó por él porque era su preferido, luchaba por los buenos y era mexicano. No hubo poder que lo convenciera de que el luchador ya lleva años de disfrutar otras arenas en el más allá y que -si vencía a los vampiros, momias y más monstruos- era porque seguía el guión de la películas. Ni hablar…

Por supuesto que también está en la lista el trabajado incansable que hace dos turnos para que sus hijos puedan seguir estudiando o las madres que hacen heroicos malabares para que el gasto se estire, los estudiantes que se las ingenian para poder estudiar más aún cuando sus recursos no son suficientes o los campesinos que siguen files a su duro trabajo. De ellos, todos conocemos casos cercanos y vívidos. No es necesario que aparezcan en las noticias porque con su ejemplo tangible y muchas veces callado sabemos que hay muchos mexicanos honrados, trabajadores y generosos.

Deseamos que esta lista vaya en aumento… Todo México lo necesita. Todos somos parte del cambio hacia un México mejor.El anhelado país que nos merecemos.

Hoy es el día de San Patricio. Este día llega a mí siempre con el recuerdo para aquellos valientes que -viniendo de tan lejanos lares- dieron su vida para luchar por el ideal de un México libre y soberano.

Batallón de San Patricio, placa conmemorativa en Museo de Churubusco, México

Les propongo escuchar un podcast de @RadioEducación, en su serie “Para un diccionario de la imaginación” que me ha parecido estupendo y habla sobre este histórico batallón. La palabra-ocasión que da motivo a la reflexión y la historia sobre la que discurre el podcast es “Desertor”, la triste palabra con que calificaron a tan valientes y comprometidos hombres.

Ojalá les resulte tan interesante como a mí me pareció.

Supe de este gran científico mexicano gracias al portal de Descarga Cultura de la UNAM. Los invito a escucharlo y reflexionar sobre el quehacer científico en nuestro país. No tiene pierde…

Para los que trabajan por un futuro mejor para aquellos que más lo necesitan,

para los que no pierden la esperanza en la humanidad,

para quienes creen que no habrá justicia hasta que todos puedan alcanzarla,

para los que se esfuerzan por que los demás puedan contar con mejores oportunidades,

para quienes no pierden la fe en quienes han perdido el camino y trabajan para que ellos también la recuperen,

para quienes se comprometen con la ecología, para quienes hacen la diferencia en la vida de sus hermanos humanos…

¡para tantos humanos valiosos que hacen de esta humanidad un proyecto digno de existir!:

¡GRACIAS! Y felicidades en su día.

Y llegó septiembre. Y con él, el recuerdo de todos los hombres que han dado la vida por el sueño de que nuestro país sea uno más digno y libre.

Un recuerdo para ellos y ¡a construir México con nuestro trabajo y ejemplo!.

Me gusta pasear en la Ciudad de México. Aunque he recorrido esas calles cientos de veces, siempre guardan alguna hermosa sopresa, como la que el domingo nos esperaba, justo enfrente al MunAl, junto al Caballito.

¡Cuánta maestría de este artista callejero para trazar con pastel, gis y carbón esta obra de arte!

Hermosa Ciudad de los Palacios.

Arte Urbano, Ciudad de México

Arte Urbano, Ciudad de México

Arte Urbano, Ciudad de México

Arte Urbano, Ciudad de México

Arte Urbano, Ciudad de México

Arte Urbano, Ciudad de México

Arte Urbano, Ciudad de México
Arte Urbano, Ciudad de México

Arte Urbano, Ciudad de México

Y para cerrar con brío esta semana, comparto “Diablo Rojo”, de los músicos mexicanos Rodrigo y Gabriela.
¡Acción!

Me encanta encontrar espacios urbanos que han sido objeto del arte.

Aquí una prueba, justo en el Centro Histórico del Distrito Federal, México.

Arte urbano en la Ciudad de México

Arte urbano en la Ciudad de México

Hoy comparto con ustedes “Tierra mestiza”, de Los Folkloristas.

Para mí significa mucho, pues aún cuando las palabras no son suficientes para describir con precisión el profundo orgullo que implica ser mexicano, es la música la que encuentra la manera de expresarlo con plenitud.

Mi país, tan generoso en recursos, historia, tradiciones, culturas pasa por un terrible momento en su historia. Quieren venderlo todo: en remate, por pedazos o en lote, personas que no están conscientes de la riqueza milenaria que tienen en sus manos; personas que ven como amigos a quienes desean hacerse de nuestros recursos nacionales a costa de lo que sea, a cambio de beneficios personales. Personas que traicionan a su país y a sus hermanos. Personas que harían todo por pertenecer al selecto grupo que dispone a su antojo y conveniencia de nuestro planeta sin pensar que es la única casa de la humanidad, sin pensar en que solo unidos podremos sobrevivir. Personas sin alma. Personas sin amor.

Playa del Carmen es un paraíso. Sin embargo, si eres conductor turista tienes que estar prevenido porque puedes fácilmente ser objeto de infracciones “a modo”. Aquí va la explicación y también dos artículos de la Ley de Tránsito que te pueden ahorrar mucho dinero y disgustos:

Durante nuestro viaje a Playa en julio, a bordo de un auto rentado, a nosotros nos infraccionaron siguiendo exactamente la pauta que relata Luis Farías MacKey en su artículoPlaya del Carmen, atraco con los brazos abiertosen el diario digital La Silla Rota (19 de julio, 2013):

¿La clave de las infracciones? Los cambios bruscos de velocidad permitida en las avenidas y carreteras. Este video muestra cómo en tan sólo 4 minutos hay 7 cambios drásticos en la velocidad: 90km, 60, km, 100km, 60km, 100km y 60km.

A nosotros, la variación en velocidad permitida no anunciada claramente nos costó $1,535.00MN (de 40 a 60km). Nos infraccionaron al salir de la avenida Benito Juárez para incorporarnos a la carretera rumbo a Xcaret. Ya no pudimos regresar a videograbar esta misma irregularidad de la señalética en la ubicación exacta en donde nos multaron, pero -por lo visto- es práctica frecuente para sorprender al turista, pues la gran mayoría de los autos que estaban en el estacionamiento de Tránsito tenían placas de otros estados.

A pesar de que le dijimos al agente que éramos turistas, no se nos informó que el Reglamento de Tránsito de Quintana Roo nos protegía en dos puntos básicos:

1. Si eres turista y tu falta no es grave ¡acógete al artículo 241, capítulo XVII del Reglamento que dice a la letra:

CAPITULO XVII – APOYO AL TURISTA
Artículo 241.-
Se establece en el Estado; la Boleta de Infracción de Cortesía que la Dirección de Tránsito, en su jurisdicción respectiva aplicará exclusivamente a los Turistas que infrinjan el Reglamento de Tránsito. La Boleta de Infracción de Cortesía no implica costo alguno al que se impone, siendo su objetivo señalar la violación cometida y exhortar a conducir cumpliendo con las reglas de Tránsito. La Sanción de Cortesía es aplicada hasta en dos ocasiones al mismo vehículo y/o conductor y no procede en los casos de actos y omisiones graves contrarios a lo que dispone el presente Reglamento.

2. Si el pago se realiza en los siguientes 5 días después de la infracción se obtiene el 50% de descuento, como lo indica el artículo 254:

Artículo 254.- Se reducirá la multa hasta en un 50% de la sanción que corresponda a una infracción, en caso de que el infractor no se hubiere inconformado con la misma y efectúa el pago correspondiente, dentro del término de cinco días hábiles a partir de la fecha de infracción. Se exceptúa lo anterior en los casos de violaciones graves, conforme a lo establecido en el presente Reglamento.

Nosotros no pudimos acogernos a ninguno de los dos artículos por desconocimiento y porque los encargados de hacérnoslas saber (el Oficial de Tránsito y la persona a cargo de cobrarla) no la comunicaron ni hicieron valer como era su obligación. Así que perdimos nuestro dinero y ganamos un buen enojo que se hizo aún mayor cuando investigamos y conocimos de estas disposiciones; todo tomó forma después de leer el artículo de MacKey y saber que era una práctica común en el lugar…

Escribo esta entrada para que -si alguien la lee- vaya prevenido y no caiga en esta red de corrupción. Playa del Carmen es un lugar hermoso. Qué lástima que sea común corriente la corrupción entre el cuerpo de agentes de tránsito.

Hoy me tocó trabajar de madrugada. Son estos los momentos que aprovecho para conocer nuevos programas de radio (a la carta) y he tenido la suerte de encontrar la serie “Debajo de mi cama”, de Radio Educación y la SEP.

Son programas dirigidos a niños y niñas con un estilo muy claro y ameno que facilita enormemente su identificación con temas de mucha importancia, como la igualdad de género, el miedo, resolución de conflictos, la burla, la comida chatarra y muchos más.

Aprecio especialmente la posibilidad de descargar los episodios para uso personal y sin fines de lucro. Esta situación es de gran ventaja para poder escuchar los capítolos a cualquier hora con los pequeñitos mientras vamos en el tráfico, preparamos la comida o hacemos algún trabajo en conjunto.

Los animo a escuchar la serie. Está a un clic de distancia y su contenido de calidad dará tema de plática sabroso (y nutritivo) a la familia: Serie radiofónica “Debajo de mi cama”.

Una vez más, ¡gracias Radio Educación!

Idea original de la serie y coordinación general:
Alfonso Herrera Peña

Asesoría pedagógica:
María Eugenia Luna Elizarrarás

Coordinación del proyecto:
Carlos Herrera Román y Germán García Guerrero

Voz de Nicolás:
Miguel Conde

Voces de niños:
Niños y niñas de escuelas preescolares y primarias.

Hablar sobre la violencia en México resulta siempre difícil porque -aunque sea inconscientemente- gran parte de la población ha desarrollado -por miedo quizá- una barrera ante la noticia de miles de casos terribles que ocurren en nuestro país a gente inocente. Tristemente es más fácil sentir que a quienes les ocurrió la desgracia son personas imaginarias, inexistentes sólo porque no cruzaron su camino con el nuestro. Hay quienes prefieren reducir el problema a un simple dato estadístico, lo que es más difícil porque 60, 80 o 100 mil muertes (según diferentes conteos) no pueden ocultarse “bajo la alfombra nomás” o aquellos sin entrañas que desearían que nadie alzara la voz para no espantar a esos siempre “huidizos” capitales extranjeros, a pesar de que callar significa perpetuar el ciclo violento.

Y comprendo por qué lo hacen así: ver este problema desde el punto humano implica comprometernos para parar esta escalada de deterioro social.

Pues este no será el caso.

Hay gente, como tú o como yo, cuya única desgracia fue estar en el lugar y momento equivocados y fueron víctimas… no sólo truncaron su vida con angustia, soledad, dolor, sino que -por cada uno de los asesinados (sí, suena fuerte, pero “esa” es la palabra precisa) muere una familia. Padres que no volverán a recibir una llamada o un abrazo de sus hijos, niños que no oirán ni sentirán jamás el calor de sus padres; hermanos que dejaron inconclusas entrañables historias y prometedores futuros; primos que ya no compartirán tardes de juego y amigos que no volverán.

Te felicito por llegar aquí. La gran mayoría habrá desertado a este punto, porque ¿para qué interesarse en tragedias que no son de uno?

Y justo ese es el caso: Cada una de las muertes sinrazón ES TRAGEDIA NUESTRA. Porque aquí vivimos, porque este es nuestro México, porque si no hacemos nada por pararla tarde o temprano llegará a nuestra familia, porque -si no ponemos un alto como comunidad- el deterioro social estará presente en cada uno de los aspectos en que se desarrollen nuestros hijos a futuro, porque no merecemos vivir con miedo y porque nadie va a parar esta sinrazón de manera pacífica y organizada si no lo hacemos nosotros. Escuché hace poco a alguien que decía que no podía hacer nada al respecto, porque no era político ni dirigente… y esa es justamente la paradoja…

¿Y cómo lo haremos?

Desde donde empieza toda sociedad: por la familia misma.

La paz, esa escurridiza meta.
Muchos dicen que la paz no es el estado natural del hombre y que a lo largo de la historia siempre existió la violencia.  Y -pregunto- penar así ¿nos hace mejores? ¿tenemos entonces que conformarnos con vivir en la violencia? Pues la paz cuesta trabajo y -obvio- tenemos que aplicarnos todos. Empieza con actos tan pequeños como no dejar pasar actos violentos como algo normal, cuidar el lenguaje en la casa, apoyar a los demás y fomentar la empatía en los pequeños.  Creo que -aunque haya sido práctica antigua- no esta bien regalar a los niños juguetes bélicos ni permitir que vean películas con contenido violento. ¿Por qué dejarlos viendo cómo se aniquilan unos contra otros (aunque sean los malos) en lugar de exigir como consumidor de productos visuales contenido de mayor calidad, con mayor exigencia de recursos intelectuales al televidente? Sí, sé que en muchísimos hogares mexicanos la TV ha pasado a ser la siniestra cuidadora de los niños porque ambos padres trabajan pero aún así ¿cómo esperar niños que den prioridad a opciones pacíficas si se les adoctrina todo el día con salidas fáciles, violentas, ilógicas, que perpetúan el consumismo ante todo para sentirse “realizados” como personas?

La verdad
La verdad puede ser fría, dura, trise, pero es la verdad y hay que vivirla. ¿Cómo exigir cuentas claras a nuestros hijos, parejas, jefes, padres, si no se dan al 100% por nuestra parte?

La honestidad
¿Que te pasaste el alto? Pide la multa y no caigas en la corrupción. ¿Que llegaste tarde?Pide disculpas SIN EXCUSA ALGUNA y haz un compromiso genuino personal con la administración de tu tiempo para cumplir los compromisos.

Claro, es difícil.

Para saber más:

Juárez para mí es el mexicano más ilustre pues debido a su decidida acción y férrea voluntad México llegó a ser una República independiente.

Incluyo aquí la carta que escribió el celebre escritor Víctor Hugo pidiendo clemencia por la vida de Maximiliano de Habsburgo, autoproclamado emperador de México. La carta, escrita un día como hoy, llegó al destinatario después de que se había dado juicio, se encontró culpable y fusiló en el Cerro de las Campanas a Maximiliano. Decía así:

Carta de Víctor Hugo a Benito Juárez, 20 de junio de 1867, solicitando el perdón a Maximiliano pero reconociendo el triunfo de la República y el mérito de Juárez en la defensa de su patria.

Juárez, usted ha igualado a John Brown. La América actual tiene dos héroes, John Brown y usted. John Brown por quien la esclavitud ha muerto; usted, por quien la libertad vive. México se ha salvado por un principio y por un hombre. El principio es la República, el hombre, es usted.

Por lo demás, la suerte de todos los atentados monárquicos es terminar abortando. Toda usurpación empieza por Puebla y termina por Querétaro. En 1863, Europa se abalanzó contra América. Dos monarquías atacaron su democracia; una con un príncipe, otra con un ejército; el ejército llevó al príncipe. Entonces el mundo vio este espectáculo: por un lado, un ejército, el más aguerrido de Europa, teniendo como apoyo una flota tan poderosa en el mar como lo es él en tierra, teniendo como recursos todas el dinero de Francia, con un reclutamiento siempre renovado, un ejército bien dirigido, victorioso en África, en Crimea, en Italia, en China, valientemente fanático de su bandera, dueño de una gran cantidad de caballos, artillería y municiones formidables. Del otro lado, Juárez.

Por un lado, dos imperios; por otro, un hombre. Un hombre con otro puñado de hombres. Un hombre perseguido de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, de bosque en bosque, en la mira de los infames fusiles de los consejos de guerra, acosado, errante, refundido en las cavernas como una bestia salvaje, aislado en el desierto, por cuya cabeza se paga una recompensa. Teniendo por generales algunos desesperados, por soldados algunos harapientos. Sin dinero, sin pan, sin pólvora, sin cañones. Los arbustos por ciudadelas. Aquí la usurpación, llamada legitimidad, allá el derecho, llamado bandido. La usurpación, casco bien puesto y espada en mano, aplaudida por los obispos, empujando ante sí y arrastrando detrás de sí todas las legiones de la fuerza. El derecho, solo y desnudo. Usted, el derecho, aceptó el combate. La batalla de uno contra todos duró cinco años. A falta de hombres, usted usó como proyectiles las cosas. El clima, terrible, vino en su ayuda; tuvo usted por ayudante al sol. Tuvo por defensores los lagos infranqueables, los torrentes llenos de caimanes, los pantanos, llenos de fiebre, las malezas mórbidas, el vómito prieto de las tierras calientes, las soledades de sal, las vastas arenas sin agua y sin hierba donde los caballos mueren de sed y de hambre, la gran planicie severa de Anáhuac que se cuida con su desnudez, como Castilla, las planicies con abismos, siempre trémulas por el temblor de los volcanes, desde el de Colima hasta el Nevado de Toluca; usted pidió ayuda a sus barreras naturales, la aspereza de las cordilleras, los altos diques basálticos, las colosales rocas de pórfido. Usted llevó a cabo una guerra de gigantes, combatiendo a golpes de montaña.

Y un día, después de cinco años de humo, de polvo, y de ceguera, la nube se disipó y vimos a los dos imperios caer, no más monarquía, no más ejército, nada sino la enormidad de la usurpación en ruinas, y sobre estos escombros, un hombre de pie, Juárez, y, al lado de este hombre, la libertad.

Usted hizo tal cosa, Juárez, y es grande. Lo que le queda por hacer es más grande aún. Escuche, ciudadano presidente de la República Mexicana. Acaba usted de vencer a las monarquías con la democracia. Usted les mostró el poder de ésta; muéstreles ahora su belleza. Después del rayo, muestre la aurora. Al cesarismo que masacra, muéstrele la República que deja vivir. A las monarquías que usurpan y exterminan, muéstreles el pueblo que reina y se modera. A los bárbaros, muéstreles la civilización. A los déspotas, los principios.

Dé a los reyes, frente al pueblo, la humillación del deslumbramiento. Acábelos mediante la piedad. Los principios se afirman, sobre todo, brindando protección a nuestro enemigo. La grandeza de los principios está en ignorar. Los hombres no tienen nombre ante los principios, los hombres son el Hombre. Los principios no conocen sino a sí mismos. En su estupidez augusta no saben sino esto: la vida humana es inviolable.

¡Oh, venerable imparcialidad de la verdad! El derecho sin discernimiento, ocupado solamente en ser derecho. ¡Qué belleza! Es importante que sea frente a aquellos que legalmente habrían merecido la muerte, cuando abjuremos de esta vía de hecho. La más bella caída del cadalso se hace delante del culpable.

¡Que el violador de principios sea salvaguardado por un principio! ¡Que tenga esa felicidad y esa vergüenza! Que el violador del derecho sea cobijado por el derecho. Despojándolo de su falsa inviolabilidad, la inviolabilidad real, pondrá usted al desnudo la verdadera, la inviolabilidad humana. Que quede estupefacto al ver que del lado por el cual él es sagrado, es el mismo por el cual no es emperador. Que este príncipe, que no se sabía hombre, aprenda que hay en él una miseria, el príncipe, y una majestad, el hombre. Nunca se presentó una oportunidad tan magnífica como ésta. ¿Se atreverán a matar a Berezowski en presencia de Maximiliano sano y salvo? Uno quiso matar a un rey, el otro, a una nación. Juárez, haga dar a la civilización ese paso inmenso. Juárez, abolid sobre toda la tierra la pena de muerte. Que el mundo vea esta cosa prodigiosa: la república tiene en su poder a su asesino, un emperador; en el momento de arrollarlo, se da cuenta de que es un hombre, lo suelta y le dice: Eres del pueblo como los demás. Vete.

Ésa será, Juárez, su segunda victoria. La primera, vencer a la usurpación, es soberbia; la segunda, perdonar al usurpador, será sublime. Sí, a esos reyes cuyas prisiones están repletas, cuyos cadalsos están oxidados de asesinatos, a esos reyes de caza, de exilios, de presidios y de Siberia, a los que tienen a Polonia, a Irlanda, a La Habana, a Creta, a esos príncipes obedecidos por los jueces, a esos jueces obedecidos por los verdugos, a esos verdugos obedecidos por la muerte, a esos emperadores que tan fácilmente mandan cortar una cabeza, ¡muéstreles cómo se salva la cabeza de un emperador!

Por encima de todos los códigos monárquicos de los que caen gotas de sangre, abra la ley de la luz, y, en medio de la página más santa del libro supremo, que se vea el dedo de la República posado sobre esta orden de Dios: No matarás. Estas dos palabras contienen el deber. Usted cumplirá ese deber.

El usurpador será perdonado y el liberador no ha podido serlo, lástima. Hace dos años, el 2 de diciembre de 1859, tomé la palabra en nombre de la democracia, y pedí a Estados Unidos la vida de John Brown. No la obtuve. Hoy pido a México la vida de Maximiliano. ¿La obtendré?

Sí. Y tal vez en estos momentos ya ha sido cumplida mi petición Maximiliano le deberá la vida a Juárez. ¿Y el castigo?, preguntarán. El castigo, helo aquí,

Maximiliano vivirá “por la gracia de la República”.

Víctor Hugo
Hauteville House, a 20 junio de 1867

Dice la historia que ante el pelotón de fusilamiento, el condenado dijo: “Perdono a todos y pido a todos que me perdonen y que mi sangre, que está a punto de ser vertida, se derrame para el bien de este país; voy a morir por una causa justa, la de la independencia y libertad de México. ¡Que mi sangre selle las desgracias de mi nueva patria! ¡Viva México!”

Y para ajustarnos a los tiempos, aquí el mensaje en hip-hop, con especial dedicatoria a los doctores que ven en cada embarazo no el inicio de una historia humana sino una jugosa oportunidad para hacer crecer sus cuentas bancarias:

La cesárea debe ser la última opción médica cuando las probabilidades para un parto natural han sido agotadas. Opino yo.

Hace un momento, en el súper escuché a una señora que platicaba con su hija lo bonito que era el bebé de su vecina porque “le nació güerito”; y recordé cuántas veces de la boca de algunos padres he escuchado que su hijo “nació morenito, pero muy simpático”, o el colmo que llegó a manos de quien nos corta el cabello, diciendo que estaba feliz porque su nieto nació con los ojos “tan azules, pero tan azules que parecían negros”.

¡Qué horror!

Lo más lamentable es que esta percepción se replica infinidad de veces en un país en donde lo que abunda es la gente morena y coexiste con un gran desprecio a este color de piel.  ¿Qué pasa? ‘Aún después de tantos siglos no nos hacemos cargo de que en nuestras venas corre sangre indígena y negra, lo que no implica que somos mejores o peores que otros, es simplemente una característica nuestra?

Ya sea por estereotipos culturales, comerciales, o por simple complejo de inferioridad, encontramos que el racismo se afianza desde edades tempranas. Para muestra, basta un botón:

Necesitamos practicar la aceptación de nosotros mismos. Este será un gran paso hacia la reconciliación con nuestros orígenes que nos hará reconocernos en plenitud. De no hacerlo, la pesada carga de discriminación e inferioridad caerá en la espalda de las nuevas generaciones que han corrido con la triste suerte de no contar con padres que valoren el color de piel como lo que es: una característica más.

Encontré también este vídeo, con el testimonio de mujeres a quienes el racismo ha dejado honda huella en su vida (inglés):

Maestro Granados Chapa,

Hoy lo supimos. No volverá más a nuestras citas matutinas para compartir el desayuno. Extrañaremos su análisis profundo y preciso, su amor por la música y las artes, su laboriosidad meticulosa, su sorprendente precisión en el lenguaje. Su confianza en la humanidad.

Hoy, atentos al programa que como homenaje han preparado para usted en Radio UNAM, nuestro hijo -de 3 años- escuchó su voz y nos dijo: “Escucha, Mamá… es nuestro programa”.

Lo extrañamos Maestro. De corazón.

Maestro Granados Chapa,

Tres veces tuvimos la oportunidad de verlo, y en todas ellas un respeto tremendo nos paralizó. ¿Cómo agradecer a quien ha sido nuestro mentor durante años cuando con paciencia, compromiso y constancia compartía su crítica veraz, valiente y oportuna sobre la compleja realidad de nuestro México? ¿Cómo decirle que sus opiniones eran sopesadas en nuestra familia y ayudaron a formar tantas veces un criterio propio sobre el entorno social, político y humano del tiempo que nos tocó vivir? ¿Cómo aceptar que cuando más necesitamos de el referente honesto, imparcial, agudo y humano recibimos su despedida?

Esperamos de corazón, sólo por esta vez, que una afirmación suya resulte vana; que pronto se restablezca completamente y que podamos seguir acompañándonos de usted cada mañana… ¡Aún tenemos tantos retos que vencer juntos para salvar a nuestro México!

Con respeto, admiración y cariño.

El día de hoy a las 8.30 fuimos a cenar al restaurante Bisquets de Obregón sucursal Coacalco con el afán de iniciar un fin de semana tranquilo. En las pantallas se exhibía vía TNT la película “Wanted”, clasificada como apta para mayores de 16 años pues el contenido es altamente violento. Dada la hora, el restaurante estaba casi lleno con concurrencia familiar, por lo que solicité cambiaran la película. Pienso que no les agradó mucho mi petición porque pusieron a Dora la Exploradora, lo que suena como irónico después de tanta sangre derramada por la anterior programación. Aun siendo el caso, prefiero el programa infantil mencionado cuando hay niños presentes que películas que hacen apología de la violencia.

No, no crean que me “espanto” por ese tipo de películas. Gustos hay para todo. Pero lo que no creo sano es que mientras los niños juegan en la zona recreo del restaurante puedan ver perfectamente cómo sin el menor estremecimiento se hace gala de sangre y violencia. Creo firmemente que la mejor manera de fortalecer la violencia es hacerla pasar como algo “normal”, algo a lo que “hay que acostumbrarse”. Porque de allí se desprende la peligrosa idea de “si no me pasa a mí, no interesa” trivializando la violencia extrema y la eliminación de los principios de solidaridad, empatía y compasión. ¿Con qué cara se le dice a los hijos que pelear está mal, si el niño atestiguó en la cena cómo los padres no quitaban ojo de la escena en donde a una viejita -colgada en ganchos de carnicero por los hombros- le ponían limpiamente una bala en la cabeza?

De esta situación derivo los siguientes pensamientos:

1) ¿Cómo es posible que el local estaba casi lleno, varios niños presentes y NADIE puso reparo sobre la película antes que yo? Digamos que llegamos a la mitad de la misma, cuando ya varios litros de sangre habían sido vertidos y presenciados por la concurrencia mientras saboreaban sus bisquets con mermelada y su café lechero. ¿Qué piensan los padres que dejan que sus hijos presencien cualquier tipo de violencia con el pretexto de que “sólo es una película”? ¿Qué pasa con el sentido común? ¿O será que aún en estos casos cotidianos la gente prefiere no expresar su descontento para no sentirse “fuera de lugar”? Total… ¡si lo está viendo todo el mundo y nadie hace nada! ¡Si es sólo una película!

2) ¿No se le habrá ocurrido a la cadena de franquicias contar con un lineamiento de programación, aún sabiendo que la mayoría de ellas cuenta con pantallas? ¿Pensará -como tantas empresas de medios en México- que mientras más violencia más “rating”? Porque o se confía ciegamente en el sentido común (en este caso inexisente) de quien elige la programación o de veras piensa que la comida se antoja más con salsa de hemoglobina…

3) Por si lo anterior no fuera poco, considerando la violencia extrema que enfrenta nuestro país, ¿no es tiempo de darnos cuenta que depende de nosotros mismos enseñar a nuestros hijos que la violencia no es algo normal ni aceptable? ¿Qué acaso no recordamos que hace 30 años jamás hubiéramos creído ni en nuestra peor pesadilla que 50 mil de nuestros compatriotas morirían a manos del crímen en tan sólo 4 años y -en la inmensa mayoría de los casos- tales actos aberrantes quedarían impunes?

Creo que la paz se construye empezando por nosotros mismos y que es muy difícil que eche raíces en corazones que se acostumbran a ver actos violentos como una “distracción y entretenimiento”, aunque sean ficticios.

Recordando una canción de León Gieco: Sólo le pido a Dios que el dolor/lo injusto/la guerra no me sea indiferente.