José María Cumbreño tiene toda la razón #poesíanecesaria #poesíatodoslosdías #poesía

Una foto publicada por eva hiernaux (@evahiernaux) el

Una foto publicada por Nina Malone (@realpolyester) el

Nada dos veces #poesíanecesaria #fragmento #wislawaszymborska

Una foto publicada por Nancy Corro (@tt_corro) el

Así las veo, mientras escucho su risa y siento el aire enredando mi cabello.
Amo la vida.

Carpe Diem

Carpe Diem

77»
Le dirás a su pueblo
que ya tiene salvación,
pues Dios perdona sus pecados.

78 »
Dios nos ama tanto,
que desde el cielo
nos envió un Salvador,
como si fuera el sol
de un nuevo día.

79 »
Él salvará a los que viven
en peligro de muerte.
Será como una luz
que alumbra en la oscuridad,
y guiará nuestros pasos
por el camino de la paz.

Lucas 1, 77-79

He escuchado una de las oraciones más bonitas y no pude resistir las ganas de compartirla aquí con ustedes:

Señor:
El pasado a tu misericordia.
El futuro a tu providencia.
El presente a tu amor.
Tu sabes Señor, que lo único que tengo es el día de hoy para amarte y por ti a quienes me has dado.

Nuestro cielo mexicano

Nuestro cielo mexicano

Y tu… ¿qué consejo darías a alguien más joven que tú?

“Si yo trabajo en un determinado movimiento constantemente, al final no parecerá arriesgado para mí. La idea es que el movimiento parezca peligroso a mis oponentes, pero no para mí”.

Nadia Comaneci

Nuestro hermoso cielo mexicano

Nuestro hermoso cielo mexicano

Encontré este poema. Me gustó y lo comparto con ustedes porque da palabras a la inquietud de una persona que busca a Dios y confiesa de manera sincera, sencilla y profunda que no sabe aún si Él existe, aunque quiere que así sea.

Yo creo que Dios prefiere a estas personas que genuinamente desean encontrarlo, que se maravillan del mundo, desean el bien para sus semejantes y que sinceramente declaran que no están seguros sobre su existencia, sobre aquellos que pasan la vida orando y no demuestran en sus acciones su fe en su entorno ni con sus hermanos.

Somos afortunados… Dios conoce los corazones.

 

Plegaria al Desconocido
Jules Supervielle

He aquí que me sorprendo hablándote, Dios mío,
yo, que no sé todavía si existes
ni comprendo la lengua de tus iglesias susurrantes.

Miro los altares, la bóveda de tu casa
como quien dice simplemente: “Esto es madera, esto es piedra,
aquéllas son columnas románticas, le falta la nariz a ese santo,
y adentro como afuera hay un mismo desamparo entre los hombres.

Bajo los ojos sin poder arrodillarme durante la misa
como si dejara pasar una tormenta sobre mi cabeza
y no puedo evitar el pensar siempre en otra cosa.

Me pasaré la vida pensando en otra cosa,
y esa otra cosa soy yo, tal vez mi yo verdadero:
es allí donde me refugio, y tal vez sea allí donde tú estás,
creo que nunca podré vivir sino en esas lejanías que me seducen.

El momento presente es un regalo que no he sabido aprovechar,
no sé bien cómo se usa, lo volteo para un lado y para el otro
y no logro que funciones su difícil mecanismo.

No creo en ti, Dios mío, pero quisiera hablarte a pesar de todo;
he hablado con las estrellas aunque las sepa sin vida,
con los más humildes de los animales aunque los sepa sin respuesta,
con los árboles que, sin el viento, serían mudos como la tumba.

Y me he hablado a mí mismo aunque no estoy seguro del todo de que existo.

No se si oyes nuestras plegarias, las plegarias de los hombres,
no sé si tienes ganas de escucharlas,
no sé si tienes como nosotros un corazón en alerta continua
y oídos siempre abiertos a las noticias más diversas.
No sé si te gusta mirar por aquí.

Pero querría recordarte a tu planeta la Tierra,
con sus flores, sus guijarros, sus jardines y sus casas.
Con todos sus seres; con nosotros que sufrimos y lo sabemos.

Querría dirigirte cuanto antes estas humildes palabras humanas
porque cada cual debe tentar ahora lo imposible
aun si no eres más que un soplo de hace millares de años,
una gran velocidad adquirida, una melancolía durable
que hace aún girar a las esferas en su melodía.

Querría, Dios sin rostro y tal vez sin esperanza,
que prestaras toda tu atención, entre tantos cielos vagabunda,
a los hombres que nunca pueden darse un respiro en el planeta.

Escúchame, corre prisa: todos van a desalentarse
y ya no podremos distinguir a los jóvenes de los viejos.
Cada mañana se preguntan si la matanza va a comenzar.

Por todas partes se preparan extraños distribuidores
de sangre, de quejidos y de lágrimas.
Se preguntan si los trigos no esconden ya fusiles.

¿Se acabó el tiempo en que podías ocuparte de los hombres?
¿Te llaman de otros mundo, médico de consulta
que sin saber por dónde empezar deja morir a su clientela?

Escúchame, no soy más que un hombre entre tantos otros:
el alma está a gusto en el cuerpo, el alma no quiere escapar
en un estallido de bomba;
el alma es para nosotros una caricia, un secreto halago.

Déjanos respirar sin pensar en nuevos venenos,
déjanos mirar a nuestros niños sin pensar todo el tiempo en la muerte.
No estamos para batallas, para generales.

Déjanos nuestro ir y venir de rebaño entre cencerros
y olor a leche que se mezcla al olor de la hierba espesa.
Ah, si existes, mi Dios, mira de nuestro lado,
ven y descansa un rato entre nosotros, la Tierra es hermosa con sus árboles,
sus ríos y sus estanques, tan hermosa que uno diría
que la añoras un poco.

No te vayas a hacerle sordo una vez más
ni a sentirte conmigo, Dios, si te tuteo,
si te hablo con tan abrupta simplicidad:
creería menos que en cualquier otro en un Dios que aterrorizara;
y tú, más que por el rayo, sabes expresarte por las briznas de hierba
y los ojos del agua y los juegos de los niños,
lo cual no impide que haya océanos y cadenas de montañas.

No puedes ofenderte porque te digo lo que pienso,
porque reflexiono como puedo sobre el hombre y su existencia
con la franqueza de la tierra y de las diversas estaciones
y tal vez con tu franqueza cuyas lecciones ignoro.

No me faltan disculpas, consiente en aceptar mis pobres sutilezas,
tantas cosas se preparan solapadamente contra nosotros
que, por mucho que hagamos, tememos siempre que nos sorprendan desprevenidos,
tenemos ser como el toro que no comprende qué sucede:
lo llevan al matadero, no sabe adónde va,
y justo antes de recibir el golpe mortal sobre la frente
se repite que tiene hambre, y pastaría de buena gana,
¿pero qué pasa con esa gente de delantales llenos de sangre
para que así se empeñen todos en atenderlo esta mañana?

“Hay soledad en el hogar sin bulla, sin noticias, sin verde, sin niñez”

César Vallejo
(Poeta peruano)

Foto: http://pixabay.com/es/users/Skitterphoto-324082/

Foto: http://pixabay.com/es/users/Skitterphoto-324082/

 

¿Qué significa ser fotógrafo?

Encontré este podcast del proyecto “Fuera de Contexto” que me ha parecido muy interesante. En él, el fotógrafo Roberto Maldonado Espejo comparte algunas de sus valiosas experiencias en su reconocida trayectoria internacional.

Me parece particularmente valiosa es su opinión sobre la guerra:

“Entender que la guerra tiene siempre una salida económica y siempre la promueve el gran capital para enriquecerse más. No tiene nada de patriótico ni de heroico. La guerra… La guerra no produce más que miseria y una gran miserable riqueza a los ricos”.

Aquí va la versión completa, por si gustan:

Triste es el destino de aquel que muere conocido por todos pero siendo un misterio para él mismo.

– Francis Bacon

Foto: Unsplash. http://pixabay.com/es/solo-lago-tierra-pensamiento-480474/

Foto: Unsplash. http://pixabay.com/es/solo-lago-tierra-pensamiento-480474/

Sencillo es todo lo verdaderamente grande

Este gran escritor fue el creador otras frases muy buenas. Si quieres descubrir algunas, puedes visitar este link o mejor aún, leer sus libros.

 

 

 

Esta es una de mis canciones preferidas; su título en español sería algo así como “Desearía saber qué se siente ser libre”.

Tiene una frase que me engancha y creo que su aplicación sería la gran diferencia para hallar la paz interior; bueno, al menos a mí me han ayudado, principalmente cuando trato de comprender a alguien y se me hace muy muy difícil.

La línea dice: “I wish you could know what it means to be me” (desearía que pudieras saber lo que significa ser yo).  Y allí es cuando el panorama se me aclara. Para comprender por qué la gente decide/piensa/actúa como lo hace, es necesario tratar de imaginar qué significa ser ellos. Es como mirar el escenario desde dentro de cada actor, conociendo sus experiencias, limitaciones, alegrías, antecedentes, temores, aspiraciones.

Considerando estos puntos, la opinión sobre cada caso necesariamente se suaviza porque trata de comprender, no de juzgar. Y esto es la maravilla: si nos esforzáramos en ejercer la compasión en lugar del juicio, seguramente nuestro mundo sería un lugar mucho mejor para vivir (para todos).

La letra completa queda aquí, por si a alguien le interesa:

I wish I knew how
It would feel to be free
I wish that I could break
All the chains holding me
I wish I could say
All the things that I’d should say
Say ’em loud say ’em clear
For the whole round world to hear
I wish I could share
All the love that’s in my heart
Remove all the bars
It keeps us apart
I wish you could know
What it means to be me
Then you’d see and agree
That every man should be free

I wish I could give
All I’m longin’ to give
I wish I could live
Like I’m longin’ to live
I wish I could do
All the things that I can do do
And though I’m way over due
I’d be starting a new

Well I wish I could be
Like a bird in the sky
How sweet it would be
If I found out I could fly
And I’d sore to the sun

“Cuando tú compras algo no lo compras con dinero, lo compras con el tiempo de tu vida que gastaste para tener ese dinero”.
Pepe Mújica

“Cuando tú compras algo no lo compras con dinero, lo compras con el tiempo de tu vida que gastaste para tener ese dinero”. Pepe Mújica

“Cuando tú compras algo no lo compras con dinero, lo compras con el tiempo de tu vida que gastaste para tener ese dinero”.
Pepe Mújica

Post Navigation