Todos los días al salir de casa veo innumerables hombres y mujeres que cumplen con su rutina. Unos van platicando con sus hijos mientras los llevan a la escuela, otros suben con prisa a los camiones llenos o abren sus negocios con la esperanza de un día mejor que el de ayer. Más allá de si son hombres o mujeres, si van de traje o en jeans o si usan maquillaje de moda o prefieren la sinceridad de una cara sólo lavada, percibo en ellos la certeza de que su esfuerzo le permitirá sobrevivir, apoyar en su familia y -en el mejor de los casos- superarse como grupo.

Caso aparte son los muchachos que van a estudiar. En la mayoría de ellos aún brilla la fascinante invitación de la vida a romper límites, a saberse depositarios de un flexible futuro por el cual hoy aún no tienen que pagar el boleto completo.

Reconozco a quienes dan día a día su vida, cosiéndola a la rutina con amor, paciencia y hasta resignación, en beneficio de un futuro para las vidas que han nacido de la propia.

Tantos de tus hijos no te conocen.
¡Tanto por hacer para recuperarte!
Yo vengo a ofrecer mi corazón.

Escuchaba esta canción cuando apenas estaba en los primeros años de primaria, jugaba con mi hermana sin hacer mucho ruido para no despertar al recién llegado bebé, coleccionaba estampitas, me emocionaba que mi Mamá jugara con nosotras a la casita debajo de la mesa cubierta por una colcha, me gustaba ver lo bonita que estaba mi Tía y esperaba con ansia cada regreso de viaje de mi Papá.

Hoy, tantos años después me sigue gustando y me alegra el corazón al recordarme tantas cosas buenas que me han tocado. Dios ha sido muy bueno conmigo. Creo que si pudiera resumir en un sentimiento mi vida, sería agradecimiento.

Y éste -como todos- es un buen día para agradecer tantas bendiciones que hemos recibido en la vida.

Todas las mañanas nos preparamos para el trabajo y la escuela mientras escuchamos el programa “Primer Movimiento” de Radio UNAM. Nos encanta su contenido, oportunidad, variedad y frescura, generosamente prodigado de lunes a viernes, de 7:00 a 10:00. En él encontrarás lo mismo avances científicos, literarios, musicales y de todos los géneros que engrandecen el espíritu humano, siempre haciendo comunidad.

Un ejemplo: ayer compartieron “El Gran Fonometrista”, pieza del grupo “El Gabinete”, cuya propuesta renueva un tema conocido por todos pero reviste con un enfoque único y sorprendente. Me gustó y por eso lo incluyo a continuación.

¡Te animamos a escuchar Primer Movimiento!
(Si quieres una probadita, esta es la liga que te llevará al podcast de ayer).

El Gran Fonometrista (Gnossienne No. 1 de Erik Satie)
Grupo: El Gabinete.
Concierto efectuado en el Teatro de la Ciudad de México. Febrero de 2010. Teatro también llamado “Teatro de la Ciudad Esperanza Iris” Daniel Aspuru: Saxofón y Piano. Kristian Galicia: Guitarra Eléctrica. Enrique Gil: Guitar Synth y Percusión. Hugo Trejo: Ingeniería en Audio. Philippe Amand: Iluminación. Grabación de Audio: Gabriel Nuñez . www.elgabinete.org

El día de hoy mi Papá me compartió esta hermosa reflexión. La agradezco porque resume de manera fantástica lo que siento el día de hoy y la actitud con la que me vestiré para vivir al máximo el futuro.

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Mi alma tiene prisa

Poema ‘Golosinas’, de Mario de Andrade
(Brasil, 1893-1945)

Conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…

Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido

Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.

Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…

Sin muchos dulces en el paquete…

Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.

Que sepa reír, de sus errores.

Que no se envanezca, con sus triunfos.

Que no se considere electa, antes de hora.

Que no huya, de sus responsabilidades.

Que defienda, la dignidad humana.

Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.

Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…

Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Sí… tengo prisa… por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.

Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…

Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.

Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una.

Durante estos años hemos cultivado el interés por la música para niños. A pesar de que la cultura ha sido un ámbito severamente afectado por la falta de apoyo y los recortes presupuestales, hay guerreros del arte que siguen su vocación por llevar música de calidad, constructiva, actual, divertida y que son ocasión de aprendizaje y reflexión para los niños.

Entre estos grupos mexicanos, se reconoce la labor de Los Hermanos Rincón, Monedita de Oro, Patita de Perro, Bandula, Son de la Ciudad, Pepe Frank, Grupo Cántaro, Papiroplástika, Maruca Hernández, Los Botes Cantan, Borbonautas. ¡Son estupendos todos!

En esta ocasión, dejamos aquí una muestra: “Flor de Río”, a cargo del grupo Bandula.

Y esta canción va para la luz de mis ojitos… ese que me ha desvelado y alegrado tanto. Para aquel cuya sonrisa me ilumina por dentro.

Te amo Pascualito.

Y aquí un hallazgo musical que nos ha encantado: es del dúo alemán de música electrónica Arling & Cameron (A&C). Así que a sacar el lado místico oriental y a bailar…
¡Shivaaaaaaa’s daaauuughteeeeer!

¡Yeah!

Jacarandas

Las jacarandas me encantan. Será porque son generosas al dar sombra, flores y lluvia de hojas. Para mí, es un árbol pleno que no mide recursos al vestirse de morado y festejar la vida o en experimentar la soledad total de hojas cuando llega el invierno para renacer, nuevamente cuando llega la primavera.

Dicen que los mejores ejemplos, son los que se dan en silencio.

Jacarandas
Tomás Segovia

Las dulces jacarandas se quedan en lo suyo
todos son verdes y ellas no
nadie les quitará de la cabeza
que hay mil maneras de ser árbol
mil maneras de ser lo mismo
de otra manera
que se puede ser verde siendo azul
tener flores por hojas
tener por copa un fresco resplandor
ser dichosas aparte y a su modo
bien seguras están de que hacen bien
que nos da gusto que así sean
que no por eso las queremos menos
que siempre nos ha sido necesario
que haya otra cosa.

Y en los días nublados, siempre es bueno recordar: Todo lo que necesitas, es amor.

Me ha parecido bastante original y oportuno este comercial en defensa de nuestro idioma.

Para esta tarde de lluvia:

 

Y para los Psicólogos en su día:

¡Felicidades!

🙂

¿Te imaginas cómo sería un mundo sin maestros? ¿Qué sería tu vida sin maestros? ¿Recuerdas cómo cambió tu vida tu mejor maestro?

Va esta canción para todos los que añoramos aquellos años en que nuestra única preocupación era que la cometa no se cayera, que durara lo más nuestro color dorado, que la mamá tardara en llamarnos a casa cuando jugábamos con los amigos, que nos alcanzara el ahorro para comprar un juguete, que encontráramos algún valioso objeto perdido en nuestra misión a la jungla, el espacio, o el mar dentro de la misma calle, que no se nos perdiera el peso atesorado en la bolsita o que la Mamá nos hiciera el postre preferido como sorpresa, que el Papá escuchara nuestras aventuras de la escuela.

Soy afortunada. Mi niñez ha sido muy feliz y la llevo en mi corazón como un hermoso lugar para descansar y calentar mi ánimo, como talismán que me protege de la desesperanza.

Tantos años han pasado, y el mensaje sigue siendo el mismo:

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