Para este jueves nublado, nada como un cafecito y -mientras trabajo- dejar correr las nuevas canciones hasta encontrar una que me guste. El hallazgo en esta ocasión se llama “Cielito de Abril” y la canta Mon Laferte, cantante y compositora chilena que ahora vive en México.

“Hay una luna creciente para mí
Y para el loco cielito de abril
La noche me trae claridad
Y esta vida que se me va…”

¿Qué les parece?

Vivo con un melómano. Y eso hace aún más emocionante mi vida.

El colecciona música. Pero no se ufana por el número de piezas que tiene (como hacen tantos que creen que la cantidad es lo que importa en los tesoros), sino que pone su orgullo en la maravilla de cada pieza. Está abierto a todos los géneros y épocas, su único parámetro es la belleza, su profundidad, la ampliación de horizontes. Dice -con razón- que si todos conociéramos más de la música de otras culturas, nuestra humanidad descubriría lo cercanos que somos unos de otros, aunque se empeñen en clasificarnos por color, recursos, idiomas o religiones. Si conociéramos más música, sería menos probable caer en la tentación de las guerras, pues sabríamos que el otro guarda también una riqueza irreemplazable de emociones y sentimientos tan genuinos, lejanos y -a la vez- tan parecidos a los nuestros.

A donde vamos, llevamos nuestra red caza-piezas musicales siempre lista para atrapar el hallazgo. La diferencia con los cazadores de otros géneros es que -mientras que ellos cortan vidas creyendo egoísta y criminalmente que así las poseen, nosotros confiamos en que al atrapar una pieza musical y compartirla con otros, es posible que esta florezca, pues con un poco de suerte, algunos lograrán percibir cierto reflejo de su vida en ellas.

Aunque en principio podría parecer un pasatiempo muy tranquilo, no crean que siempre es así. Algún día -por ejemplo- mi cazador de música congeló la caminata en pleno arroyo congestionado del centro de la CDMX para detectar de dónde venía la música que le parecía estupenda. Sorteando los autos por fin dio con la fuente y fue tan feliz cuando determinó quién era quien cantaba como sorprendido fue el automovilista al recibir su pregunta, pues no pensaba que alguien lo escuchaba. O aquella vez que estuvimos en una reunión y presenciamos la transformación de aquel invitado, el más tímido y lejano, en un súper-poderoso maestro de la musicalización en despliegue total de fechas, nombres y nuevos hallazgos. Fue como si se encontraran dos de una tribu dispersa, lejana y añorada.

Y así… cada canción viene acompañada de alguna anécdota sobre su lugar de hallazgo. Y la atesoramos justo como se hace en los gabinetes botánicos en donde junto a la pieza encuentras la tarjetita de información sobre su recolección.

Esta pieza, por ejemplo, fue regalo que nos llegó con el Festival de Jazz del CeNArt hace algunos años. Jordi Barceló, el gran músico de Andorra fue invitado y su ejecución fue tan magnífica, que hasta valió la pena soportar a la parejita de al lado que platicaba sin cesar sobre su última incursión malograda en crucero. Fue magnífico presenciar ese momento luminoso en que un maestro ejecuta con entrega y cariño su creación.

Pues bien, una vez leída la tarjetita de este tesoro encontrado, lo compartimos con gusto con ustedes:

¡Viva la Música!

Las vacaciones ya terminaron para nosotros, pero hay un afortunado que aún sigue por aquí; anda emocionado porque disfruta despertar más tarde, practica el tino con su tirafichas, descubre que ya puede terminar de recorrer el pasamanos de un tirón y puede dar ya más brazadas con una sola respiración y disfrutar tardes sin tarea.

Yo sé que soy afortunada al ver cómo crece. Y busco la manera de apurarme y terminar los pendientes para darme una escapada al jardín, pues sé que esta semana pasará muy rápido. Mientras avanzo y él juega, escuchamos los podcast del programa “Arriba Chamaco“. De repente, llegó una canción muy oportuna desde tierras Argentinas, a cargo de la Banda Las Corbatas. Se llama “Un día más (de vacaciones…)”.

La comparto aquí con ustedes por si la añoranza de los días soleados y libres ya empieza a rondar por sus corazones (como -confieso- ya me pasa a mí).

Me asomo a la ventana y veo un chorro de luz hermoso, lleno de esperanza. Veo a los niños llenos de vida y futuro, a pesar de todo, como el antídoto infalible contra la desesperenza.

Tal vez en el fondo soy como esa paloma de jardín que vive en la canción de La Perinola.

Antes de entrar en el desierto,
los soldados bebieron largamente el agua de la cisterna.

Hierocles derramó en la tierra
el agua de su cántaro y dijo:
“Si hemos de entrar en el desierto
ya estoy en el desierto.
Si la sed va a abrazarme,
que ya me abrace”.
Ésta es una parábola.

Antes de hundirme en el infierno,
los lictores del Dios,
me permitieron que mirara una rosa.
Esa rosa es ahora mi tormento
en el oscuro reino.

A un hombre lo dejó una mujer.
Resolvieron mentir un último encuentro.
El hombre dijo:
“Si debo entrar en la soledad,
ya estoy solo.
Si la sed va a abrazarme,
que ya me abrace”.
Ésta es una parábola.

Nadie en la tierra tiene el valor de ser ese hombre.

Jorge Luis Borges

Pasé varios años de mi vida trabajando en una compañía que estaba situada bastante lejos de donde vivo y fui feliz ese tiempo porque me encantaba lo que hacía. Sin embargo, llegó un momento en que decidí hacer un cambio de vida y tomando valor inicié mi propia empresa. Hoy afortunadamente trabajo desde casa y -si bien hay millones de ventajas, como poder disfrutar el crecimiento de los hijos, también es considerable la presión adicional que uno tiene al cumplir con varios roles a la vez.

Por eso me encantó este video. Lo comparto con ustedes comprendiendo el reto que implica para mí y millones de personas ser polifacética en funciones. La diferencia con la protagonista en mi caso es que tengo la suerte de que mi marido es bastante solidario con las responsabilidades de la familia; aún así, mi vida es como vivir varias vida a la vez.

Este es un video sobresaliente de la WWF Hungría. Su nombre es “Mundo de Papel” y vale cada segundo. El mensaje es claro y directo: Más nos vale que cuidemos nuestro planeta, porque ESTAMOS TODOS CONECTADOS.

¡A disfrutarlo y crear consciencia!

WWF Hungary – Paper World from Paper World on Vimeo.

Hoy mientras caminaba escuché un hermosísimo poema por radio. Hace un momento lo busqué para compartirlo y afortunadamente lo encontré en el sitio Poesía Árabe . No cabe duda, la poesía une a la humanidad.

Celebración del día y de la noche

Autor: Adonis (Ali Ahmad Said)
Traducción del árabe: María Luisa Prieto

El día cierra la verja de su jardín,
se lava los pies y se pone el manto
para recibir a su amiga la noche.

El crepúsculo avanza lentamente.

En sus hombros hay manchas de sangre,
en sus manos una rosa
a punto de marchitarse.

La aurora avanza ruidosa.

Sus manos abren el libro del tiempo
y el sol pasa las páginas.
En el umbral del ocaso
el día rompe sus espejos
para conciliar el sueño.

Los momentos son olas del tiempo.

Cada cuerpo es una playa.

El tiempo es viento
que sopla del lado de la muerte.

La noche abotona la camisa de la tierra.

El día la desnuda.

Es el alba:
en el balcón las flores se frotan los ojos,
en la ventana
ondean las trenzas del sol.

El día ve con las manos,
la noche ve con todo el cuerpo.

Si el día hablara,
anunciaría la noche.

Suave es la mano de la noche
en las trenzas de la melancolía.

El día no sabe dormir
más que en el regazo de la noche.

Se le concedió a mi tristeza
ser una continua noche.

El pasado,
lago para un solo nadador:
el recuerdo.

La luz: vestido
que a veces teje la noche.

El crepúsculo: única almohada
en la que se abrazan el día y la noche.

La luz sólo actúa despierta.

La oscuridad sólo actúa dormida.

Los sueños de la noche son hilos con los que tejemos
los trajes del día.

“¿Todavía sin hijos? ¿sólo uno? ¿y el hermanito? ¿por qué no lo llevas al gymboree? ¿no duerme solo? ¿por qué lo cargas tanto? Te está tomando la medida… ¿todavía está dormido? ¿todavía está despierto? ¿aún no come sólido? ¿ya come sólido? ¿por qué no lo metes a la guardería? ¿otra vez llorando?”

¡BASTA!

Sé que la mayoría de las veces las opiniones son para apoyar, pero ¡si supieran cuán agotadoras, avasallantes y estresantes son cuando uno ha recibido a un ser humano al que ama de verdad y debe aprender a confiar en su instinto!

Por lo que a nosotros respecta, nuestra promesa total, fruto de taaanta presión bien-intencionada es que apoyaremos sin presionar o juzgar, completa y empáticamente a los nuevos papás.

Como sugerencia, si estás tan interesado en el bienestar de la familia con bebé nuevo ¿por qué no ofreces quedarte una tarde en su casa y cuidar del bebé mientras los papás duermen o van al cine? En verdad, ten por seguro que te lo agradecerán.

I.

No habrá una sola cosa que no sea
una nube. Lo son las catedrales
de vasta piedra y bíblicos cristales
que el tiempo allanará. Lo es la Odisea,
que cambia como el mar. Algo hay distinto
cada vez que la abrimos. El reflejo
de tu cara ya es otro en el espejo
y el día es un dudoso laberinto.
Somos los que se van. La numerosa
nube que se deshace en el poniente
es nuestra imagen. Incesantemente
la rosa se convierte en otra rosa.
Eres nube, eres mar, eres olvido.
Eres también aquello que has perdido.

Nubes - Jorge Luis Borges

II.

Por el aire andan plácidas montañas
o cordilleras trágicas de sombra
que oscurecen el día. Se las nombra
nubes. Las formas suelen ser extrañas.
Shakespeare observó una. Parecía
un dragón. Esa nube de una tarde
en su palabra resplandece y arde
y la seguimos viendo todavía.
¿Qué son las nubes? ¿Una arquitectura
del azar? Quizá Dios las necesita
para la ejecución de Su infinita
obra y son hilos de la trama oscura.
Quizá la nube sea no menos vana
que el hombre que la mira en la mañana.

¡Bravo por esas mujeres que no se arredran ante los desafíos de la vida y hacen del arte una forma de vida!

Guadalupe García Ríos ha trabajado en la alfarería por más de 30 años, actualmente vive en el pueblo de Tzintzuntzan, Michoacán, México. Se especializa en la cerámica de alta temperatura y junto con sus hijos -en su taller llamado “Cueraváperi”- crean piezas únicas plenas de amor.

Alma Silva: Dirección y Fotografía. Cámara A.
HELIOS NIETO: Cámara B, Fotografía Cámara aérea.
Asistente de Producción: Ángel Silva.
Animación: Juan Carlos Ortega.
Intro y créditos: César Rattoni.

Tzintzúntzan, Michoacán, México. 2016.
Alma Silva © Todos los derechos reservados.

La ira es una de las emociones que pueden meternos en serios problemas. Es muy importante que los niños y los adultos aprendamos a vivirla y disiparla de manera constructiva.

Esta es una manera efectiva:

Y esta de aquí, es para mi Chinito querido:

Pueden haber muchas salsas prácticas porque se compran en lata o se preparan en un pis-pás en la licuadora, pero difícilmente su sabor competirá con las preparadas en molcajete…

Probablemente, si eres de las personas que tiene uno en casa, cediste a la tentación de regatear el precio con el vendedor. Es cierto que en algunas ocasiones puede parecernos alto, pero -si consideras- que es muy probable que te dure toda la vida (sin exagerar), que difícilmente otro método de molido le dará tan estupendo sabor a tus salsas, además del trabajo que ha costado al artesano fabricarlo, verás que tu inversión vale la pena.

Aquí te cuentan cómo el artesano ha creado el molcajete que tienes en tu cocina:

Dato curioso:
Toda la vida yo llamé “mano” a la piedra de moler y hasta hoy descubro que también se le llama tejolote, temolote, temanchín o temachín.

Cuando compres el tuyo (si es que aún no lo tienes), recuerda que hay que “curarlo” para asegurar que no se vaya alguna piedrita o polvo en tus primeras salsas… verás que valdrá la pena.

Todos somos migrantes, de alguna u otra manera. Por esto, “Nada particular” es una canción para todos.

Vuelo herido y no se adónde ir
Con la rabia cansada de andar
Me han pedido que olvide todo
En fin nada particular

Una vida y volver a empezar
No te pido una patria fugaz
Dignamente un abrazo
En fin nada particular

Canta y vuela libre
Como canta la paloma
Canta y vuela libre
Como canta la paloma

Dame una isla en el medio del mar
Llámala libertad
Canta fuerte hermano
Dime que el viento, no, no la hundirá

Que mi historia no traiga dolor
Que mis manos trabajen la paz
Que si muero me mates de amor
Nada particular

Canta y vuela libre
Como canta la paloma, nada particular
Canta y vuela libre
Como canta la paloma, nada particular

Canta y vuela libre
Como canta la paloma, nada particular
Canta y vuela libre
Como canta la paloma

Dame una isla en el medio del mar
Llámala libertad
Canta fuerte hermano
Dime que el viento, no, no la hundirá
Llámala libertad
Canta fuerte hermano

Autores:
SIMON TOULSON-CLARKE, MIGUEL BOSE

¿Qué les parece esta canción?

¡No se pierdan la película de El Principito! Una de las mejores para niños que haya visto.

Y a disfrutar la vida…

Apenas ayer tuve la fortuna de encontrar este corto y con gusto lo comparto con ustedes. Me hizo resonar algo adentro… para meditar profundo sobre nuestras elecciones de crianza con los hijitos.

“Alike” es un cortometraje animado dirigido por Daniel Martínez Lara y Rafa Cano Méndez
alike.es

Alike short film from psl on Vimeo.

¿Qué es la pobreza?

Es mucho más que no tener dinero.

Algo mucho, mucho más tremendo. No tener esperanza, no saberse con derecho a la dignidad, no haber disfrutado de la libertad que da la cultura y el poder del pensamiento propio, no saber de las grandes capacidades que tenemos por el solo hecho de ser seres humanos, siendo presos del prejuicio sobre las capacidades propias y de las de los otros, no percibir la gran oportunidad de dar a los demás, aún en las condiciones más difíciles.

Hoy me compartió mi mamá este video. Me encantó tanto que no he perdido un instante en compartirlo con ustedes. Y me quedo con la gran reflexión: “Para poder dar algo, no es necesario que tengas algo en el bolsillo; lo único que necesitas es realmente querer ayudar a alguien”.

Todos los días al salir de casa veo innumerables hombres y mujeres que cumplen con su rutina. Unos van platicando con sus hijos mientras los llevan a la escuela, otros suben con prisa a los camiones llenos o abren sus negocios con la esperanza de un día mejor que el de ayer. Más allá de si son hombres o mujeres, si van de traje o en jeans o si usan maquillaje de moda o prefieren la sinceridad de una cara sólo lavada, percibo en ellos la certeza de que su esfuerzo le permitirá sobrevivir, apoyar en su familia y -en el mejor de los casos- superarse como grupo.

Caso aparte son los muchachos que van a estudiar. En la mayoría de ellos aún brilla la fascinante invitación de la vida a romper límites, a saberse depositarios de un flexible futuro por el cual hoy aún no tienen que pagar el boleto completo.

Reconozco a quienes dan día a día su vida, cosiéndola a la rutina con amor, paciencia y hasta resignación, en beneficio de un futuro para las vidas que han nacido de la propia.

Post Navigation